Azulzurita
Volar soñando..Crear amando
Respiro el aroma verde profundo, seco del aire puro del lugar,
vuelvo a encontrar en mis pies desnudos la textura cálida, dura de las rocas incrustadas en el suelo de mi Tinogasta. Mientras escucho el suave y musical sonido de las vertientes, mi vista, tanto como mi ser, se detienen a contemplar la inmensidad del paisaje. Esplendoroso, lejano, con su manto de cerros de tonos grises y colorados, que coronan el cielo celeste, culminado con un sol brillante de otoño, que se cierne sobre extensos campos.
Por la tarde al caer el sol, el olor a uva madura se hace presente, entregando a los forasteros que visitan sus viñas, jugosos y generosos racimos morados, lilas y verdes de sus parrales, que entrañan especial nostalgia y bienestar, endulzando la mirada agradecida de la gente de aquella zona, de tez morena y laboriosas manos que se entregan como sublimes palomas, ofreciendo el producto sagrado de su tierra.
Es así que retorno a estos pagos, que tan bien le hacen al alma y al cuerpo, porque te llevo como uno de los mas preciosos tesoros descubiertos, mi querida Tinogasta.
vuelvo a encontrar en mis pies desnudos la textura cálida, dura de las rocas incrustadas en el suelo de mi Tinogasta. Mientras escucho el suave y musical sonido de las vertientes, mi vista, tanto como mi ser, se detienen a contemplar la inmensidad del paisaje. Esplendoroso, lejano, con su manto de cerros de tonos grises y colorados, que coronan el cielo celeste, culminado con un sol brillante de otoño, que se cierne sobre extensos campos.
Por la tarde al caer el sol, el olor a uva madura se hace presente, entregando a los forasteros que visitan sus viñas, jugosos y generosos racimos morados, lilas y verdes de sus parrales, que entrañan especial nostalgia y bienestar, endulzando la mirada agradecida de la gente de aquella zona, de tez morena y laboriosas manos que se entregan como sublimes palomas, ofreciendo el producto sagrado de su tierra.
Es así que retorno a estos pagos, que tan bien le hacen al alma y al cuerpo, porque te llevo como uno de los mas preciosos tesoros descubiertos, mi querida Tinogasta.