XAnnX
Poeta adicto al portal
De ojos azules, cabello negro y piel blanquecina,
va la niña de la luna, la joven parisina,
buscando amor, fingiendo una vida,
que se llena de orgullo y le quita la simpatía.
Cuando camina deja perfume de rosa,
el perfume de la vida,
va la joven parisina, buscando una nueva vida.
Pero no tiene mucha suerte,
un joven detrás de ella camina
y sin más sospecha de que la seguían,
él le da un tiro para quitarle unas cuantas moneditas.
La joven parisina agoniza,
en el estomago una herida le quita la vida,
en el suelo la sangre corre,
la joven no tiene aliento para gritar
a ver si alguien la auxilia.
Ya ha pasado un tiempo
después de que le han robado la vida,
la joven parisina ve una dama
que elegante va hacia ella a ayudarla.
La dama de negro, la dama sensata,
se para a su lado, la pobre joven lloraba.
Decía Por favor no me lleves,
aun no estoy preparada,
éste no puede ser mi último momento,
no puedo morir, no se que se siente ser amada.
Pero la dama de hierro no espera
le dice No tengo la culpa de nada,
sólo vengo a buscar el alma
que por una bala me ha sido encomendada.
Así que sin más que decirle la mira
y con el último suspiro
se duerme en el suelo desangrada la joven parisina.
va la niña de la luna, la joven parisina,
buscando amor, fingiendo una vida,
que se llena de orgullo y le quita la simpatía.
Cuando camina deja perfume de rosa,
el perfume de la vida,
va la joven parisina, buscando una nueva vida.
Pero no tiene mucha suerte,
un joven detrás de ella camina
y sin más sospecha de que la seguían,
él le da un tiro para quitarle unas cuantas moneditas.
La joven parisina agoniza,
en el estomago una herida le quita la vida,
en el suelo la sangre corre,
la joven no tiene aliento para gritar
a ver si alguien la auxilia.
Ya ha pasado un tiempo
después de que le han robado la vida,
la joven parisina ve una dama
que elegante va hacia ella a ayudarla.
La dama de negro, la dama sensata,
se para a su lado, la pobre joven lloraba.
Decía Por favor no me lleves,
aun no estoy preparada,
éste no puede ser mi último momento,
no puedo morir, no se que se siente ser amada.
Pero la dama de hierro no espera
le dice No tengo la culpa de nada,
sólo vengo a buscar el alma
que por una bala me ha sido encomendada.
Así que sin más que decirle la mira
y con el último suspiro
se duerme en el suelo desangrada la joven parisina.
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:: Un abrazo. Dany.
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