Comulgar cada seis semanas.

Pantematico

Amargo el ron y mi antipática simpatía.
Es una religión a la que nunca quise adherirme
pero tengo que acudir los viernes de cada seis semanas
a la misma hora para el mismo rito,
para una dosis medicamente precisa:

Lomustine, en tres pastillas que incluyen otras chingaderas,
para que no me hagan daño.
Y un decálogo de cuatro que debo seguir fielmente:

No debo partirlas
No debo triturarlas
No debo tocarlas con la mano.
No debo masticarlas.

Es una comunión externa, de una periodicidad extraña,
en esa iglesia de pasillos blancos antisépticos y camas por todos lados
acostado encima de una de ellas, con una gorra para mi nueva calvicie,
guantes de látex azules en las manos y una bata verde que deja ver mis nalgas.
Dicen estos sacerdotes carniceros que no importa si es más el daño
si quiero la salvación debo seguir cumpliendo.

Me queda ya muy poco pelo, mi boca esta ulcerada, llagada mi garganta
el amarillo de mi piel es el tono del Pájaro de Plaza Sésamo
también mis ojos,
no tengo hambre, ni erecciones,
respiro como si hubiera corrido un maratón
es tan difícil retener el aire de mis pulmones
extraños silbidos como pitidos de jardín salen de mi nariz
que sirven de acompañamiento en mi descanso.

Reposo doce horas después de tomar ese veneno
Después pasa un médico y me dice que me ve mejor, que vamos ganando
¿mejor? ¿ganando? Chinguen a su puta madre.
nos despedimos para la próxima cita.

El Uber me deja frente al edificio y baja la silla de ruedas
me deja en la entrada y el portero me lleva a mi departamento
Le digo que me deje en la puerta, yo puedo hacerme cargo
Mentira, no puedo hacerme cargo de nada, pero debo mentir.

Cuando por fin estoy solo, trato de pensar nuevamente
lo mismo que pensé hace seis semanas:
hoy seguiré dañado, mañana no me podré levantar
el domingo al menos podré hacer algo, valerme
el lunes otra vez tengo que ir a trabajar,
me sentiré mal toda esa semana
pero por lo menos podre estar en la calle
y seguir con mis cosas.
me olvidaré de todo por cinco viernes mas
pero estoy atrapado en una secta poderosa
que no me dejara ir, solo hasta que muera.
 
Última edición:
Un buen trabajo, Don Pantematico, sobre ese infierno que es el cáncer. Está muy bien narrado, aunque quizás sería interesante trabajarlo un poco para convertirlo más en poema o poesía, y alejarlo algo de su índole prosaica. A pesar de que el realismo gusta de lo prosaico a veces hay sutiles diferencias entre ambos (poesía realista y prosa narrativa) que decanta poderosamente el resultado final.
Como supongo que no le molestara y ahora tengo tiempo voy a permitirme "jugar" un poco con su poema, así a vuela pluma, a ver qué sale.


Es una religión a la que nunca quise adherirme
pero tengo que acudir los viernes de cada seis semanas
a la misma hora, para el mismo rito,
para una precisa dosis de fe química.

Lomustine en tres pastillas, que incluyen
otras chingaderas protectoras.
Y un decálogo de cuatro que debo seguir fielmente.

No debo partirlas
No debo triturarlas
No debo tocarlas con la mano.
No debo masticarlas.

Es una comunión externa de una periodicidad extraña.
En esa iglesia de pasillos blancos antisépticos y camas por todos lados
acostado encima de una de ellas,
con una gorra para mi nueva calvicie,
guantes de látex azules y una bata verde que deja ver mis nalgas.

Estos sacerdotes carniceros dicen que no importa
si es mayor el daño, que
si quiero la salvación debo seguir cumpliendo.

Me queda ya muy poco pelo, mi boca esta ulcerada, llagada mi garganta
el amarillo de mi piel es el tono del Pájaro de Plaza Sésamo
también mis ojos.
No tengo hambre ni erecciones.
Respiro como si hubiera corrido un maratón,
es tan difícil retener el aire de mis pulmones.
Extraños silbidos como pitidos de jardín salen de mi nariz
que sirven de acompañamiento en mi descanso.

Reposo doce horas después de tomar ese veneno.
Entra un médico y me dice que me ve mejor,
que vamos ganando.
¿Mejor? ¿ganando? Chinguen a su puta madre.
nos despedimos hasta la próxima cita.

El Uber me deja frente al edificio y baja la silla de ruedas,
me deja en la entrada y el portero me lleva a mi departamento.
Le digo que me deje en la puerta, yo puedo hacerme cargo.
Mentira, no puedo hacerme cargo de nada, pero debo mentir.

Cuando por fin estoy solo, pienso nuevamente
lo mismo que pensé hace seis semanas:
hoy seguiré jodido, mañana no me podré levantar
el domingo al menos podré hacer algo,
valerme por mí mismo.

El lunes volveré a trabajar.
Me sentiré mal toda esa semana.
Pero por lo menos me olvidaré
cinco viernes más de esta secta poderosa
que no me dejará libre hasta que muera.


_______

Un abrazo amigo.
 
Al contrario Don Luis agradezco su experticia y me gustaría compartirla con los compañeros ya que ejemplifica muy bien la charla que tuvimos el otro día en un poema de Luciana. Para esto analizare los cambios que propuso, debo añadir que son muy sutiles, apenas perceptibles pero muy poderosos.

El poema trata de un hombre que toda su vida fue ateo, ante la certeza de la proximidad de la muerte. Pero no es esa idea vaga de que sucederá algún día, es la definición tangible del fin. Entonces esa fe que nunca estuvo presente en su vida, tiene la necesidad de expresarse, sintiéndose atrapado al creer forzosamente en lo que le digan los médicos.

El primer cambio propuesto en el poema es este:

"para una dosis medicamente precisa:" vs. "para una precisa dosis de fe química."

Es un cambio sutil, incluye la palabra fe, con el adjetivo química, un recurso bien logrado, lenguaje poético sin necesidad de adornos. No es metáfora, es capacidad de síntesis, la complejidad de todos los sentimientos y la espina dorsal del poema completo en solo dos palabras. Hay que notar también que cambia la palabra "medicamente" por la palabra "fe". El resultado esta ahí, es soberbio. Es un ejemplo perfecto de poesía, convierte un párrafo en un poema. Para dejar constancia, mi primer acercamiento a este párrafo lo escribí así:

Nuevos avances, religión blasfema
espacios que la vuelven solitaria
me tengo que ajustar a fe moderna
cada seis viernes una vez la misa

Endecasílabos, primer verso a miniori, sáfico, segundo y tercero heroicos puros y ultimo verso sáfico también, el ritmo recae en al acentuación de las silabas 8 de cada verso y la ritma es asonante. Creo que al tratar de quitar la métrica, las rimas, el ritmo y los adornos, olvide dejar lenguaje poético y capacidad de síntesis. Y lo hice al quitar la palabra fe, la cual considero no es parte del lenguaje que un ateo usaría en si mismo. Revisando el resultado, el cambio que propone Don Luis, es preciso y precioso.

Segundo cambio:

Lomustine, en tres pastillas que incluyen otras chingaderas,
para que no me hagan daño.

vs.

Lomustine en tres pastillas, que incluyen
otras chingaderas protectoras.


Nuevamente la capacidad de síntesis, además del cambio en el ritmo con la pausa con un logrado encabalgamiento. La forma en la que yo escribí es una prosa cortada, el cambio propuesto por Don Luis son dos versos. Es un ejemplo perfecto de prosa vs poesía.

Nuevamente dejo constancia, este parte la escribí antes así:

Lomustine en colores comestibles
tres pastillas venenos escondidos
con sustancias que hicieran digeribles
la esperanza de verme comprendido.

Endecasílabos melódicos, acentos en las silabas 3,6 y 10 en todos. Quite formas y adicione palabras coloquiales que mostraran desilusión, enojo y sarcasmo. El cambio propuesto por Don Luis sintetiza en una sola palabra los cuatro versos anteriores. Es como retirar las esferas del árbol de navidad para dejar libres las ramas secas. Nuevamente otro acierto su propuesta Don Luis.

Los cambios tres y cuatro es en cuanto la forma que se dividen los versos:

Es una comunión externa, de una periodicidad extraña,
en esa iglesia de pasillos blancos antisépticos y camas por todos lados
acostado encima de una de ellas, con una gorra para mi nueva calvicie,
guantes de látex azules en las manos y una bata verde que deja ver mis nalgas.
Dicen estos sacerdotes carniceros que no importa si es más el daño
si quiero la salvación debo seguir cumpliendo.

vs.

Es una comunión externa de una periodicidad extraña.
En esa iglesia de pasillos blancos antisépticos y camas por todos lados
acostado encima de una de ellas,
con una gorra para mi nueva calvicie,
guantes de látex azules y una bata verde que deja ver mis nalgas.

Estos sacerdotes carniceros dicen que no importa
si es mayor el daño, que
si quiero la salvación debo seguir cumpliendo.


Primero, retira la palabra "manos", porque por supuesto, no se va a poner uno los guantes en los pies, pero estoy hablando de una persona que está exasperada, cansada y harta de esos ritos. Yo me tomo esa licencia poética, dejando el pleonasmo en favor del realismo, usare los guantes en las manos.

Separar versos y estrofas como lo hace Don Luis nos da mas ritmo y espacio para respirar, Yo escribí como un hombre que le falta el aire y las fuerzas, palabras rápidas y atropelladas sin pausas. Don Luis en cambio nos proporciona mas espacios para reflexionar en la descripción. Aquí es cuestión de gustos, cada poeta debe decidir si su personaje es quien habla, o el poeta el que esta narrando.

Las dos formas me gustan. Es una decisión exegética.

Lo escribí antes así:

Es una simple comunión dañada,
en una iglesia asepsia controlada
es una periodicidad extraña,
en un altar de camas adornadas.
Sacrificio recostado en mi cama
una gorra que oculta mi calvicie
una bata que deja ver mis nalgas
el frío desprecia la superficie.
Sacerdote se acerca en alba suerte
después de tanta comunión sagrada
me dijo: si quieres vencer la muerte
confía en esta medicina amarga

Los demás cambios que propone Don Luis coinciden con el punto anterior, es la forma de presentar los versos, la forma que esta hablando el personaje. Son sutiles pero visibles y a mi parecer hermosos. Merece que nos detengamos en cada uno de ellos para notar la delicadeza que se propone, no quiero seguir manchando con largos comentarios, pero me gustaría que los observen y comparen. En la discusión anterior hablamos de poesía realista, de la forma de acercarnos a ella, hoy Don Luis nos da un ejemplo, convirtiendo mis malas letras en un muy buen poema realista, y nos da el ejemplo perfecto de edición. Pobres editores tan menospreciados, si de ellos es la verdadera maestría.

Solo permitan por ultimo me detenga en el final del poema y la solución perfecta propuesta.

Cuando por fin estoy solo, trato de pensar nuevamente
lo mismo que pensé hace seis semanas:
hoy seguiré dañado, mañana no me podré levantar
el domingo al menos podré hacer algo, valerme
el lunes otra vez tengo que ir a trabajar,
me sentiré mal toda esa semana
pero por lo menos podre estar en la calle
y seguir con mis cosas.
me olvidaré de todo por cinco viernes mas
pero estoy atrapado en una secta poderosa
que no me dejara ir, solo hasta que muera

vs.

Cuando por fin estoy solo, pienso nuevamente
lo mismo que pensé hace seis semanas:
hoy seguiré jodido, mañana no me podré levantar
el domingo al menos podré hacer algo,
valerme por mí mismo.

El lunes volveré a trabajar.
Me sentiré mal toda esa semana.
Pero por lo menos me olvidaré
cinco viernes más de esta secta poderosa
que no me dejará libre hasta que muera.


Sin palabras. Perfecto corolario propuesto Don Luis, aquí no importa ya si quien habla es el personaje o el narrador, usted logra que sean uno solo.

Si se preguntan, ¿porqué no seguí con endecasílabos? Bueno, ese poema lo termine, pero no me gusto, decidí que mi cáncer es una realidad que no debo adornar, que debe expresarse con toda su crudeza y la discusión de la vez pasada me hizo replantearlo desde el principio y volver a escribir.

Don Luis, muchas gracias por su edición, fue perfecta en lo humano, y compañeros, si seguimos con el realismo, Don Luis nos acaba de dar una lección magistral. Tenemos bastante para comentar quien guste.

Abrazos.
 
Última edición:
Al contrario Don Luis agradezco su experticia y me gustaría compartirla con los compañeros ya que ejemplifica muy bien la charla que tuvimos el otro día en un poema de Luciana. Para esto analizare los cambios que propuso, debo añadir que son muy sutiles, apenas perceptibles pero muy poderosos.

El poema trata de un hombre que toda su vida fue ateo, ante la certeza de la proximidad de la muerte. Pero no es esa idea vaga de que sucederá algún día, es la definición tangible del fin. Entonces esa fe que nunca estuvo presente en su vida, tiene la necesidad de expresarse, sintiéndose atrapado al creer forzosamente en lo que le digan los médicos.

El primer cambio propuesto en el poema es este:

"para una dosis medicamente precisa:" vs. "para una precisa dosis de fe química."

Es un cambio sutil, incluye la palabra fe, con el adjetivo química, un recurso bien logrado, lenguaje poético sin necesidad de adornos. No es metáfora, es capacidad de síntesis, la complejidad de todos los sentimientos y la espina dorsal del poema completo en solo dos palabras. Hay que notar también que cambia la palabra "medicamente" por la palabra "fe". El resultado esta ahí, es soberbio. Es un ejemplo perfecto de poesía, convierte un párrafo en un poema. Para dejar constancia, mi primer acercamiento a este párrafo lo escribí así:

Nuevos avances, religión blasfema
espacios que la vuelven solitaria
me tengo que ajustar a fe moderna
cada seis viernes una vez la misa

Endecasílabos, primer verso a miniori, sáfico, segundo y tercero heroicos puros y ultimo verso sáfico también, el ritmo recae en al acentuación de las silabas 8 de cada verso y la ritma es asonante. Creo que al tratar de quitar la métrica, las rimas, el ritmo y los adornos, olvide dejar lenguaje poético y capacidad de síntesis. Y lo hice al quitar la palabra fe, la cual considero no es parte del lenguaje que un ateo usaría en si mismo. Revisando el resultado, el cambio que propone Don Luis, es preciso y precioso.

Segundo cambio:

Lomustine, en tres pastillas que incluyen otras chingaderas,
para que no me hagan daño.

vs.

Lomustine en tres pastillas, que incluyen
otras chingaderas protectoras.


Nuevamente la capacidad de síntesis, además del cambio en el ritmo con la pausa con un logrado encabalgamiento. La forma en la que yo escribí es una prosa cortada, el cambio propuesto por Don Luis son dos versos. Es un ejemplo perfecto de prosa vs poesía.

Nuevamente dejo constancia, este parte la escribí antes así:

Lomustine en colores comestibles
tres pastillas venenos escondidos
con sustancias que hicieran digeribles
la esperanza de verme comprendido.

Endecasílabos melódicos, acentos en las silabas 3,6 y 10 en todos. Quite formas y adicione palabras coloquiales que mostraran desilusión, enojo y sarcasmo. El cambio propuesto por Don Luis sintetiza en una sola palabra los cuatro versos anteriores. Es como retirar las esferas del árbol de navidad para dejar libres las ramas secas. Nuevamente otro acierto su propuesta Don Luis.

Los cambios tres y cuatro es en cuanto la forma que se dividen los versos:

Es una comunión externa, de una periodicidad extraña,
en esa iglesia de pasillos blancos antisépticos y camas por todos lados
acostado encima de una de ellas, con una gorra para mi nueva calvicie,
guantes de látex azules en las manos y una bata verde que deja ver mis nalgas.
Dicen estos sacerdotes carniceros que no importa si es más el daño
si quiero la salvación debo seguir cumpliendo.

vs.

Es una comunión externa de una periodicidad extraña.
En esa iglesia de pasillos blancos antisépticos y camas por todos lados
acostado encima de una de ellas,
con una gorra para mi nueva calvicie,
guantes de látex azules y una bata verde que deja ver mis nalgas.

Estos sacerdotes carniceros dicen que no importa
si es mayor el daño, que
si quiero la salvación debo seguir cumpliendo.


Primero, retira la palabra "manos", porque por supuesto, no se va a poner uno los guantes en los pies, pero estoy hablando de una persona que está exasperada, cansada y harta de esos ritos. Yo me tomo esa licencia poética, dejando el pleonasmo en favor del realismo, usare los guantes en las manos.

Separar versos y estrofas como lo hace Don Luis nos da mas ritmo y espacio para respirar, Yo escribí como un hombre que le falta el aire y las fuerzas, palabras rápidas y atropelladas sin pausas. Don Luis en cambio nos proporciona mas espacios para reflexionar en la descripción. Aquí es cuestión de gustos, cada poeta debe decidir si su personaje es quien habla, o el poeta el que esta narrando.

Las dos formas me gustan. Es una decisión exegética.

Lo escribí antes así:

Es una simple comunión dañada,
en una iglesia asepsia controlada
es una periodicidad extraña,
en un altar de camas adornadas.
Sacrificio recostado en mi cama
una gorra que oculta mi calvicie
una bata que deja ver mis nalgas
el frío desprecia la superficie.
Sacerdote se acerca en alba suerte
después de tanta comunión sagrada
me dijo: si quieres vencer la muerte
confía en esta medicina amarga

Los demás cambios que propone Don Luis coinciden con el punto anterior, es la forma de presentar los versos, la forma que esta hablando el personaje. Son sutiles pero visibles y a mi parecer hermosos. Merece que nos detengamos en cada uno de ellos para notar la delicadeza que se propone, no quiero seguir manchando con largos comentarios, pero me gustaría que los observen y comparen. En la discusión anterior hablamos de poesía realista, de la forma de acercarnos a ella, hoy Don Luis nos da un ejemplo, convirtiendo mis malas letras en un muy buen poema realista, y nos da el ejemplo perfecto de edición. Pobres editores tan menospreciados, si de ellos es la verdadera maestría.

Solo permitan por ultimo me detenga en el final del poema y la solución perfecta propuesta.

Cuando por fin estoy solo, trato de pensar nuevamente
lo mismo que pensé hace seis semanas:
hoy seguiré dañado, mañana no me podré levantar
el domingo al menos podré hacer algo, valerme
el lunes otra vez tengo que ir a trabajar,
me sentiré mal toda esa semana
pero por lo menos podre estar en la calle
y seguir con mis cosas.
me olvidaré de todo por cinco viernes mas
pero estoy atrapado en una secta poderosa
que no me dejara ir, solo hasta que muera

vs.

Cuando por fin estoy solo, pienso nuevamente
lo mismo que pensé hace seis semanas:
hoy seguiré jodido, mañana no me podré levantar
el domingo al menos podré hacer algo,
valerme por mí mismo.

El lunes volveré a trabajar.
Me sentiré mal toda esa semana.
Pero por lo menos me olvidaré
cinco viernes más de esta secta poderosa
que no me dejara libre hasta que muera.


Sin palabras. Perfecto corolario propuesto Don Luis, aquí no importa ya si quien habla es el personaje o el narrador, usted logra que sean uno solo.

Si se preguntan, ¿porqué no seguí con endecasílabos? Bueno, ese poema lo termine, pero no me gusto, decidí que mi cáncer es una realidad que no debo adornar, que debe expresarse con toda su crudeza y la discusión de la vez pasada me hizo replantearlo desde el principio y volver a escribir.

Don Luis, muchas gracias por su edición, fue perfecta en lo humano, y compañeros, si seguimos con el realismo, Don Luis nos acaba de dar una lección magistral. Tenemos bastante para comentar quien guste.

Abrazos.


Muchas gracias, Don Pantematico, por sus inmerecidos elogios hacia mi labor de editor :). Ha hecho usted un gran análisis de mis pequeños cambios en su poema.
Pero no estoy nada de acuerdo con que son "malas letras" las suyas, ni mucho menos, (los malos poemas no tienen margen de mejora).

Como usted bien saca a relucir, en mi opinión hay unas "reglas", ya no solo para la poesía realista sino para cualquier poesía en verso libre (no todas para la prosa poética),
y son: síntesis o economía de palabras, uso del lenguaje literario (no necesariamente metáforas y perfectamente compatible con lenguaje coloquial), y una buena construcción versal (pausas, identidad propia de cada verso, etc).
También añadiría tres "truquillos" más. Uno es jugar con el lenguaje, por ejemplo alternando versos "de tránsito", "suaves", con versos o figuras (imágenes o metáforas) sorprendentes, ingeniosos, potentes, que creen un contraste narrativo y produzcan una "explosión" mental aislada en el lector.
Otro sería ver el poema "de cerca y de lejos" (cada palabra y cada verso son sumamente importantes, pero siempre han de estar "al servicio" del conjunto, del poema entero), y por último considero que el cierre es la mitad del poema.

Sobre la poesía clásica le confieso que no sé escribirla ni me interesa aprenderla. Pienso que las condiciones y limitaciones que conlleva pueden incluso convertirse en un lastre mental para la creación poética en verso libre.

Un fuerte abrazo Don Pantematico. Siempre es un placer charlar y aprender con usted.
 
Es una religión a la que nunca quise adherirme

Aunque llevo el nombre de la patrona de esa religión no la comparto y no la compartiría
tengo respeto mucho respeto a las mujeres que unen sus vidas a ese estilo de vida
quise en mi niñez ser una de ellas, ahora claro ya no puedo, pero todavía guardo un resepto
para ellas. En todas las ciudades que voy visito sus iglesias. No entiendo la necesidad de tanto oro en sus altares.
No entiendo el por qué de muchas cosas entonces ahí lo dejamos...
Como ando de rebelde y hace tiempo que no le leía y ahora regreso le dejo un ramo de BESOSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
 

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