No hay que buscar al enemigo
si a tu lado le encuentras,
cuando te vuelves en el colchón
y tu cara de frente te mira.
Porque es más fuerte
el odio, la ira,
y el amor se diluye
como azúcar en una tacita,
a pesar de toda
la literatura romántica
que se publica.
Un día revienta todo
y no se sabe si lo vivido
fue mentira,
si nunca le conociste,
si fue la viñeta de un tebeo
que al hacerte adulto olvidas.
Porqué cuesta tan poco
hablar de querer;
porqué no se sangra
cuando se recita:
"Te querré y respetaré
hasta el último de mis días".
si a tu lado le encuentras,
cuando te vuelves en el colchón
y tu cara de frente te mira.
Porque es más fuerte
el odio, la ira,
y el amor se diluye
como azúcar en una tacita,
a pesar de toda
la literatura romántica
que se publica.
Un día revienta todo
y no se sabe si lo vivido
fue mentira,
si nunca le conociste,
si fue la viñeta de un tebeo
que al hacerte adulto olvidas.
Porqué cuesta tan poco
hablar de querer;
porqué no se sangra
cuando se recita:
"Te querré y respetaré
hasta el último de mis días".