BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin ti, pájaro madrugador,
mi canto, no tendría sentido.
Tú eres, las más de las veces,
orquesta estival en el verano
de las fieras. Y aunque llore,
y esté harto, me haces volver
a probar. Un recóndito del bosque,
eso eres: pájaro que alumbras
nueva vida con tu canto estertor
de muerte. Y mi vida, empujada
por ti, hacia el calor inerte de la noche.
Desplegadas están las velas, acudid
pronto a proa, que nuevas alas inflen
mi espíritu veleta!
©
mi canto, no tendría sentido.
Tú eres, las más de las veces,
orquesta estival en el verano
de las fieras. Y aunque llore,
y esté harto, me haces volver
a probar. Un recóndito del bosque,
eso eres: pájaro que alumbras
nueva vida con tu canto estertor
de muerte. Y mi vida, empujada
por ti, hacia el calor inerte de la noche.
Desplegadas están las velas, acudid
pronto a proa, que nuevas alas inflen
mi espíritu veleta!
©