El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sucedió como suceden
las cosas del universo,
solo Dios sabe qué pasa
en las leyes de su cielo.
(No hay razones, no las busques,
los astros se alinean tercos)
Era hermosa aquella tarde,
yo vagaba sin un credo,
los blancos lirios callaban
de ilusión y luna, yermos.
Fue entonces cuando, una a una,
fuisteis llenando el invierno,
palabras de luz, palabras
revoloteando en sus pétalos.
Y los blancos, blancos lirios,
de pellizco se prendieron.
(¡Sucedió!, ¿cómo negarlo?
No se niega el sentimiento)
Mas hoy el día se apaga
-mudas bocas del encuentro-
¿Por qué a la tarde volvéis
para tornarla en silencio?
¡Liberad la primavera!,
¡decidle que aún lo recuerdo!
¡Ay, bocas de mariposa!,
¿por qué levantáis el vuelo?