decía el príncipe siddharta gautama que el deseo es el camino al sufrimiento, y que la clave para dejar de sufrir es simplemente dejar de desear. es peor el remedio que la enfermedad, me parece a mí... ¿qué somos, sin el deseo? no somos.
además del deseo, la otra clave de la identidad es la memoria. la memoria y la experiencia definen lo que nos ha traído a este punto exacto del tiempo, y luego el deseo brinda las posibilidades de seguir ese camino de placer y dolor.
y aunque luego el bien y el mal se difuminen en el agua, tratar de hacer las cosas bien debe formar parte de una ética básica para no convertirnos en simples prisioneros de nuestros propios deseos, sino más bien disfrutarlos a plenitud.
un gusto pasar, cecy.
Sucede que las enseñanzas de los grandes maestros de la historia, no nos llegan puras. Hoy Buda no sería budista ni Cristo, un cristiano.
Los poderes de turno han tergiversado, filtrado y aguado esas doctrinas para su conveniencia. Como decimos siempre, para crear un rebaño de obedientes insulsos que no tengan ganas de crecer o que pongan la otra mejilla.
No querer desear, es un deseo.
Lo que Buda quiso decir es que hay que eliminar el deseo ajeno en uno. El deseo del otro.
Lo que la sociedad nos dice que debemos desear y que alimenta el lado oscuro del ego. Por eso el sufrimiento y la angustia.
Basta ver hoy los medios que son una máquina de impulsar deseos, estereotipos, conductas...
Ya sabés amigo que hablo mucho,pero es más o menos la idea.
En este poema me refiero a mis deseos puros, míos de miii, que incluyen a los otros, sí, a unos poquitos que amo y me aman y que quiero que piensen en mí como alguien que solo desea su bien.
Gracias por tu comentario interesante y motivador, gracias por tu tiempo.
Siempre es un gusto intercambiar ideas con vos.
Salud
