E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una niña sin pelo se mete en la caja,
toda gente miraba asombrada con pena,
procesión con fotógrafos, músicos, llena,
tan nerviosa temblaba con fe por mortaja.
Unas gafas oscuras y cruz por alhaja,
sobre blanco acolchado destaca la nena,
que la sigue el pastor con la gente en centena,
por la única calle que sube y que baja.
Cuando ciencia no puede, acudir al milagro,
es la nuestra esperanza que sólo nos queda,
con el cuerpo y alma que a Dios lo consagro.
Ojalá que el Santísimo Cristo interceda,
en el pueblo de Jende tan lleno de agro
y que vuelva la niña por otra vereda.
(Soneto en tridecasílabos simples en anapéstico.)
En Jende se ofrecen a ir en la caja en procesión para pedir un favor a la divinidad. He quedado admirado al ver esto en este año.
Castro.21 de junio del 2022
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