• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

En las tardes dulcemente serenas

Luciana Rubio

Poeta veterano en el portal
En tardes dulcemente serenas,
cuando parecía haber un equilibrio de paz,
y el tiempo era mío y podía disfrutarlo
solo con escuchar esa música que me arroba,
piezas de piano por Jósef Olechovki,
entonces venía hacia mí,
cálido, cariñoso,
tanteando,
mirándome a los ojos
para ver que aprobara sus movimientos.
Medio adormilada,
hacía que no me percataba,
hasta que estaba encima.
Me acariciaba,
lo acariciaba,
subían de tono las caricias
y todo iba aumentando de intensidad
hasta que…
¡Me mordía!
-¡No!, ¡Ya te dije que no!-
Suspendía,
y su mirada mostraba cierto placer culpable.
Como si hubiera logrado arrebatarme algo
a sabiendas que no debía.
Una mirada perversa,
maligna, de satisfacción.
Se retiraba sigilosamente.
No volvía a intentarlo hasta varios días después,
cuando se repetía esa adorable situación
en que estaba vulnerable.
Repetía la misma estrategia y yo caía de nuevo
en el fardo de las caricias y otra vez
la mordida, pero la última vez logró hacerme sangrar.
¡Maldito!, ¡desgraciado!
y otra vez esa mirada perversa.
Yo corrí a curarme, ponerme una curita,
mientras le gritaba maldiciones.

Esta tarde, en que escucho la misma pieza,
recuerdo al hermoso gato Qualia,
cuando me sacaba de mis casillas
e interrumpía violentamente el éxtasis.
 
En tardes dulcemente serenas,
cuando parecía haber un equilibrio de paz,
y el tiempo era mío y podía disfrutarlo
solo con escuchar esa música que me arroba,
piezas de piano por Jósef Olechovki,
entonces venía hacia mí,
cálido, cariñoso,
tanteando,
mirándome a los ojos
para ver que aprobara sus movimientos.
Medio adormilada,
hacía que no me percataba,
hasta que estaba encima.
Me acariciaba,
lo acariciaba,
subían de tono las caricias
y todo iba aumentando de intensidad
hasta que…
¡Me mordía!
-¡No!, ¡Ya te dije que no!-
Suspendía,
y su mirada mostraba cierto placer culpable.
Como si hubiera logrado arrebatarme algo
a sabiendas que no debía.
Una mirada perversa,
maligna, de satisfacción.
Se retiraba sigilosamente.
No volvía a intentarlo hasta varios días después,
cuando se repetía esa adorable situación
en que estaba vulnerable.
Repetía la misma estrategia y yo caía de nuevo
en el fardo de las caricias y otra vez
la mordida, pero la última vez logró hacerme sangrar.
¡Maldito!, ¡desgraciado!
y otra vez esa mirada perversa.
Yo corrí a curarme, ponerme una curita,
mientras le gritaba maldiciones.

Esta tarde, en que escucho la misma pieza,
recuerdo al hermoso gato Qualia,
cuando me sacaba de mis casillas
e interrumpía violentamente el éxtasis.
Ayyy qué historia hecha poesía nos cuentas tus líricas y emocionantes letras, lindo gatito el que entre sus arrullos se le escapaba algún mordisco, gatito apasionado el que te buscaba en tus descansos, ayyyyy yo también tuve un gatito muy meloso y lindo, ya partió el pobrecito hacia otros parajes donde el descanso no se turba jamás....
Encantada de leerte querida amiga, muchos besos para ti colmados de admiración y de cariño.....muáááácksssssss
 
Quién sabe qué pasa por la cabeza de un gato :). Por mi experiencia te puedo decir que cada gato es un mundo, Realmente son animales complejos y fascinantes.
Un abrazo, Luciana.
 
Ayyy qué historia hecha poesía nos cuentas tus líricas y emocionantes letras, lindo gatito el que entre sus arrullos se le escapaba algún mordisco, gatito apasionado el que te buscaba en tus descansos, ayyyyy yo también tuve un gatito muy meloso y lindo, ya partió el pobrecito hacia otros parajes donde el descanso no se turba jamás....
Encantada de leerte querida amiga, muchos besos para ti colmados de admiración y de cariño.....muáááácksssssss
Isabel, muchas gracias por pasarte por mis letras que a veces salen de lo adecuado, pero me divierto. Muchos besos. Luciana.
 
Quién sabe qué pasa por la cabeza de un gato :). Por mi experiencia te puedo decir que cada gato es un mundo, Realmente son animales complejos y fascinantes.
Un abrazo, Luciana.
Si, este Qualia era un macho alfa que mantenía a Vasili atemorizado porque era muy violento. Luego luego a las mordidas. Gracias por comentar, Luis. Un abrazo. Luciana.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba