Miguel Font
Poeta que considera el portal su segunda casa
En su ciclo vital cambia la oruga
persiguiendo su sueño de volar,
con ondulante gracia que subyuga
cambia el río sus aguas sin cesar.
Cambia la piel con la primera arruga,
cambia el hombre su forma de pensar,
por claridad cambia la noche en fuga
y el migrante, en el mundo, su lugar.
Quien se abre a los cambios se despierta
a una perenne realidad mutante
que florece, gentil, ante su puerta
y se transforma en soñador errante
con el don de saber a ciencia cierta
fluir naturalmente hacia adelante.
persiguiendo su sueño de volar,
con ondulante gracia que subyuga
cambia el río sus aguas sin cesar.
Cambia la piel con la primera arruga,
cambia el hombre su forma de pensar,
por claridad cambia la noche en fuga
y el migrante, en el mundo, su lugar.
Quien se abre a los cambios se despierta
a una perenne realidad mutante
que florece, gentil, ante su puerta
y se transforma en soñador errante
con el don de saber a ciencia cierta
fluir naturalmente hacia adelante.
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