luz gento
Poeta que considera el portal su segunda casa
Peines de plata
La niña peina sus hilos
con peinecitos de plata,
sus rizos llenos de sueños
que crecen sobre sus alas.
Ya peina sus veinte soles
calzados con alpargatas,
aventados por la luna,
cantados por las cigarras.
En sus cuarenta acumula
ilusiones, remembranzas,
mientras trenza de quien ama
sueños con cintas y alhajas.
Su niña ya está creciendo,
-¡Ya vuela sola!- presagia.
El sol le marca el sendero
y en la casa la nostalgia.
En el espejo recuerdos
de madre e hija se escarchan
y peina sus rizos llenos,
ahora hilos de plata.
La niña peina sus hilos
con peinecitos de plata,
sus rizos llenos de sueños
que crecen sobre sus alas.
Ya peina sus veinte soles
calzados con alpargatas,
aventados por la luna,
cantados por las cigarras.
En sus cuarenta acumula
ilusiones, remembranzas,
mientras trenza de quien ama
sueños con cintas y alhajas.
Su niña ya está creciendo,
-¡Ya vuela sola!- presagia.
El sol le marca el sendero
y en la casa la nostalgia.
En el espejo recuerdos
de madre e hija se escarchan
y peina sus rizos llenos,
ahora hilos de plata.