Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
A veces pierdo cosas,
a veces amigos,
a veces oportunidades,
a veces el tiempo,
a veces pierdo una hija.
Cada vez se me va rasgando más el alma.
Cuando pierdo siento un vacío enorme,
una gran miseria y me digo:
Si hubiera hecho esto,
si no hubiera dicho aquello,
si no hubiera escrito tal poema,
si no hubiera confiado en él,
si no me hubiera casado.
Pero luego pienso, como para consolarme:
cuántas cosas no he perdido,
cuántos amigos tengo,
cuántas oportunidades he aprovechado,
cuanto tiempo he usado eficientemente,
cuántos hijos me quedan.
Con eso voy zurciendo los harapos de mi alma.
Hay algunos trechos que no puedo reparar,
pero ya no luce tan mal,
ya no se siente tan débil,
tan frágil, tan miserable.
Ya tiene mejor ver.