Héroe de lo absurdo
Inacabable rol
a la inusual rutina te encadena,
la caída confirma tu apogeo;
tal como aquel Aqueo
que una tarea inútil lo condena.
Luchaste por subir, y la avaricia
a distancia la frustración denota,
bajando la derrota,
saboreas amarga su delicia.
¡Dejad ya, la arrogancia!
el hombre no consiste en la abundancia.
Aprecia tu trabajo.
No busques un atajo
que destruya a la larga tu altivez
por creerte, en esta tierra, inmortal;
empañando, al final,
de inaccesible niebla la vejez.
Marlene.
Última edición: