Jesús B.Rodriguez Saludes
Poeta recién llegado
Nadie se atreve a salir.
Tampoco se puede entrar.
Ninguno da el paso definitivo.
La sinergia ha dejado de existir
Los movimientos se han paralizado.
Se buscan las miradas.
El silencio impone complicidades.
Nadie se atreve a cargar con su culpa,
con la sucia culpa de saberse un miserable.
Por fin llega el milagro, la salvación:
la venganza feliz de los incorrectos.
Se cierran las puertas.
El ascensor reemprende su destino.
¡Oh, sorry!
La corrección ha sido ya restablecida.