La Sexorcisto
Lluna V. L.
Recuerdo que los indios me advertían:
" No queremos fotos, güerita,
porque eso nos roba el espíritu".
Por aquel entonces
todo el tema digital no existía,
las fotografías se tenían que revelar
y realmente no sabías cómo iban a salir.
A día de hoy,
pienso en todos esos selfies
que he subido a Facebook o Instagram,
caras de vampiresa resacosa;
de pasión y felicidad,
con amigos y también extraños,
en desiertos o vergeles;
todos esos instantes
que ahora son de dominio público
en ese meta-ente llamado Internet,
me pregunto si aparte de quitarme
privacidad y arrugas
me están robando más cosas.
" No queremos fotos, güerita,
porque eso nos roba el espíritu".
Por aquel entonces
todo el tema digital no existía,
las fotografías se tenían que revelar
y realmente no sabías cómo iban a salir.
A día de hoy,
pienso en todos esos selfies
que he subido a Facebook o Instagram,
caras de vampiresa resacosa;
de pasión y felicidad,
con amigos y también extraños,
en desiertos o vergeles;
todos esos instantes
que ahora son de dominio público
en ese meta-ente llamado Internet,
me pregunto si aparte de quitarme
privacidad y arrugas
me están robando más cosas.