Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
A veces una no sabe si les hizo bien a sus hijos al inicio de su vida.
La vida se presenta y te exige diario resolver problemas.
Los tienes que resolver en tiempo y forma.
¿Bien?, quién sabe.
Pero tú eres la responsable.
Eres el poder ejecutivo y
no tienes una cámara de diputados
que te dé su opinión.
Eres los tres poderes en uno.
El hijo hace lo que sus amigos,
juega videojuegos con ellos,
pero se enfrenta a los pedófilos
y huye, gracias al chavo del 8
que le advierte: Mucho ojo.
El super Nintendo ingresa
como parte del menaje de casa.
Es la niñera.
En cierta forma me sustituye,
le orienta su destino.
Estudia computación para hacer videojuegos.
Los videojuegos son el río en que navega.
Una es la responsable
y el demonio de la culpa carcome.
Por librarme de su cuidado
lo dejé caer en ese pozo del que no saldrá.
“Los videojuegos mejoran la agilidad mental”, dicen,
y me aferro a ese recurso que me exonera un poco.
La vida cambia constantemente
una no sabe si las decisiones que toma están bien o mal
ni cómo van a afectar después.
Una siempre está pensando en la inmortalidad del cangrejo:
que si está sola, que todavía puede iniciar una relación,
que tiene que publicar, que debe pedir promoción, …
y los hijos, ahí están.
Te miran a los ojos,
te gritan,
te piden,
lloran,
tienen fiebre,
cumplen años.
Dios mío, cómo cumplen años.
La vida se presenta y te exige diario resolver problemas.
Los tienes que resolver en tiempo y forma.
¿Bien?, quién sabe.
Pero tú eres la responsable.
Eres el poder ejecutivo y
no tienes una cámara de diputados
que te dé su opinión.
Eres los tres poderes en uno.
El hijo hace lo que sus amigos,
juega videojuegos con ellos,
pero se enfrenta a los pedófilos
y huye, gracias al chavo del 8
que le advierte: Mucho ojo.
El super Nintendo ingresa
como parte del menaje de casa.
Es la niñera.
En cierta forma me sustituye,
le orienta su destino.
Estudia computación para hacer videojuegos.
Los videojuegos son el río en que navega.
Una es la responsable
y el demonio de la culpa carcome.
Por librarme de su cuidado
lo dejé caer en ese pozo del que no saldrá.
“Los videojuegos mejoran la agilidad mental”, dicen,
y me aferro a ese recurso que me exonera un poco.
La vida cambia constantemente
una no sabe si las decisiones que toma están bien o mal
ni cómo van a afectar después.
Una siempre está pensando en la inmortalidad del cangrejo:
que si está sola, que todavía puede iniciar una relación,
que tiene que publicar, que debe pedir promoción, …
y los hijos, ahí están.
Te miran a los ojos,
te gritan,
te piden,
lloran,
tienen fiebre,
cumplen años.
Dios mío, cómo cumplen años.