LUVIAM
Poeta veterano en el portal
Hay un halo apacible que enlentece las horas
y el laurel en el patio desnudo y deslucido
tal parece que mira con nostalgia sus hojas
como miran mis ojos a mi sino marchito.
¿Donde quedó estancado el vigor de aquel río?
¿y aquella primavera con aroma a su boca?
De las tardes de invierno, ¿donde quedó el hechizo?
¿Por qué el sol del verano se empecina en ser sombra?
Es que pasa la vida, sin advertirla, pasa,
como pasan abriles y regresan eneros
renovados de nieve y frescor de esperanzas...
Pero mi otoño queda anquisolado y viejo
que tan solo el recuerdo remozaría el alma
y aún en primavera, se me nubla de sueños.
y el laurel en el patio desnudo y deslucido
tal parece que mira con nostalgia sus hojas
como miran mis ojos a mi sino marchito.
¿Donde quedó estancado el vigor de aquel río?
¿y aquella primavera con aroma a su boca?
De las tardes de invierno, ¿donde quedó el hechizo?
¿Por qué el sol del verano se empecina en ser sombra?
Es que pasa la vida, sin advertirla, pasa,
como pasan abriles y regresan eneros
renovados de nieve y frescor de esperanzas...
Pero mi otoño queda anquisolado y viejo
que tan solo el recuerdo remozaría el alma
y aún en primavera, se me nubla de sueños.