brokenknees
Poeta fiel al portal
Cuéntame como aquella mórbida vez,
quebraste tu cuello sin dudar,
y tu columna se torcía al revés,
mientras se destruían tus millones de suturas.
Cuéntame como en aquel lugar,
esparciste el suelo con sangre,
mientras lamias el cuchillo sin dudar,
viendo aquella masa latente de carne.
Cuéntame como arrancaste tus córneas,
con aquellas afiladas uñas infectas,
en ese espejo veías una obra perfecta,
babeante tu sonrisa retorcida.
Cuéntame como te abriste el pecho,
mientras el tronar de huesos te excitaba,
derramando sangre y bilis por igual,
dibujando con ellas un manto de mezquindad.
Cuéntame como te taladrabas la tráquea,
con aquellos alfileres oxidados,
sin autocontrol destruías tus venas,
sin miedo rajando tu yugular.
Ahora que conozco tus historias,
elijo mantenerte sin aire,
bañada con manchas de destrucción incoloras,
no te irás sin mí, no serás de nadie.
quebraste tu cuello sin dudar,
y tu columna se torcía al revés,
mientras se destruían tus millones de suturas.
Cuéntame como en aquel lugar,
esparciste el suelo con sangre,
mientras lamias el cuchillo sin dudar,
viendo aquella masa latente de carne.
Cuéntame como arrancaste tus córneas,
con aquellas afiladas uñas infectas,
en ese espejo veías una obra perfecta,
babeante tu sonrisa retorcida.
Cuéntame como te abriste el pecho,
mientras el tronar de huesos te excitaba,
derramando sangre y bilis por igual,
dibujando con ellas un manto de mezquindad.
Cuéntame como te taladrabas la tráquea,
con aquellos alfileres oxidados,
sin autocontrol destruías tus venas,
sin miedo rajando tu yugular.
Ahora que conozco tus historias,
elijo mantenerte sin aire,
bañada con manchas de destrucción incoloras,
no te irás sin mí, no serás de nadie.