IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
En pausa,
mi mente descarrila la realidad,
entre un mundo inundado de silencio,
el aire sabe a condena
en un tiempo que se estanca por libertad,
aún la noche se refleja en nuestros rostros,
consumidos por la negrura
de un velo que separa hasta las mas agraciadas estrellas,
infectando en nuestra sangre este impúdico estupor,
galaxias que almacenan nuestros pensamientos,
se deja entrever toda sabiduría,
para que escapemos de esta prisión,
confinada a la destrucción
de nuestro don mas preciado,
el cuestionamiento de toda insondable verdad.
mi mente descarrila la realidad,
entre un mundo inundado de silencio,
el aire sabe a condena
en un tiempo que se estanca por libertad,
aún la noche se refleja en nuestros rostros,
consumidos por la negrura
de un velo que separa hasta las mas agraciadas estrellas,
infectando en nuestra sangre este impúdico estupor,
galaxias que almacenan nuestros pensamientos,
se deja entrever toda sabiduría,
para que escapemos de esta prisión,
confinada a la destrucción
de nuestro don mas preciado,
el cuestionamiento de toda insondable verdad.
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