ZOMBIS
No resisto más, exhausto,
No resisto más, exhausto,
me detengo sin aliento,
los zombis siguen mi rastro
insistentes como perros
excitados al olor
secretado por mis miedos.
Terrible lo que acontece,
maldición de un hechicero
que, allá en las islas Caimán
donde fui a dejar dinero,
me lanzó con su vudú
por un lío mujeriego
al negarme a recibir
favores de negra en celo.
Sólo podré descansar
si refugio santo encuentro.
los zombis siguen mi rastro
insistentes como perros
excitados al olor
secretado por mis miedos.
Terrible lo que acontece,
maldición de un hechicero
que, allá en las islas Caimán
donde fui a dejar dinero,
me lanzó con su vudú
por un lío mujeriego
al negarme a recibir
favores de negra en celo.
Sólo podré descansar
si refugio santo encuentro.