Melementos
Poeta adicto al portal
Por el infortunio, un rictus de dolor
se refleja en su rostro,
con pasos lentos se acerca al ataúd
para darle el ultimo adiós.
Una fuerte opresión le ahoga el alma
y un quejumbroso ¡oh dios!
se le escapa de la garganta.
El llanto fluye a borbotones,
las palabras de consuelo
tienen un sabor amargo.
No era su esposa, ni su amante
eran amigos íntimos
con un sello de alianza.
En ese fatídico día, sus almas
se volvieron inseparables,
ella cumple un año más de vida
y él es una remembranza.
se refleja en su rostro,
con pasos lentos se acerca al ataúd
para darle el ultimo adiós.
Una fuerte opresión le ahoga el alma
y un quejumbroso ¡oh dios!
se le escapa de la garganta.
El llanto fluye a borbotones,
las palabras de consuelo
tienen un sabor amargo.
No era su esposa, ni su amante
eran amigos íntimos
con un sello de alianza.
En ese fatídico día, sus almas
se volvieron inseparables,
ella cumple un año más de vida
y él es una remembranza.
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