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Esporádico permanente
Kaneko Teru, Kaneko Misuzu (Nagato prefectura de Yamaguchi ,Japón 11 de abril de 1903 -Nagato, 10 de marzo, 1930) .
Vida.-
Era hija de Kaneko Shōnosuke y de Michi. Tras graduarse de la Escuela Primaria de Setozaki en 1916, continuó sus estudios en una escuela femenina, donde sus calificaciones fueron excelentes .
En 1923, después de graduarse , Teru pasó a regentar la librería Kaneko, y fue entonces cuando empezó a escribir poemas dōyō,(poemas con aire de cancioncilla infantil ). En apenas un mes logró, ya bajo el pseudónimo de Kaneko Misuzu, publicar todos los poemas que envío a Dōwa y a otras tres revistas literarias. En adelante, continuó enviando y publicando sus creaciones en Dōwa.
En 1926, por mediación de su tío, Misuzu contrajo matrimonio y en noviembre de ese mismo año dio a luz a su hija, Fusae. Su marido, le impidió que siguiera adelante con su actividad creativa y con su correspondencia con otros poetas y se vio forzada a dejar de escribir , no sin antes haber reunido sus poemas en tres cuadernos, de los que hizo dos copias que entregó al poeta Saijō Yaso y a su hermano Masasuke.
A pesar de renunciar a escribir por pedido de su pareja, su situación familiar era insoportable y decidió divorciarse, pero las leyes patriarcales de la época le daban la custodia al padre.
Ante el sufrimiento de perder a su hija, en la mañana del 10 de marzo de 1930, víspera del día establecido para que su marido se llevase a su hija, Misuzu se suicida. Tenía 26 años.
Obra.-
Los dōyō de Misuzu vieron la luz en 1984 bajo el título de Kaneko Misuzu Zenshū (Obras completas de Kaneko Misuzu) y actualmente aparecen en los libros escolares de Japón y su fama se ha extendido por el mundo gracias a sus traducciones a más de 10 idiomas.
Existe un prejuicio de que la literatura infantil es inherentemente inferior. A los ojos de ciertos críticos, no importa la potencial calidad, valor artístico ni histórico del verso o la prosa; si una historia está dirigida a los niños, esta se encasilla de inmediato como una obra de pobre valor intelectual.
De hecho, se podría decir que escribir para niños es mucho más desafiante, sobre todo en términos de poesía. En vez de valerse de los matices de palabras y conceptos complejos para presentar emociones como la alegría, soledad y tristeza, el autor debe ir a lo más esencial de la experiencia humana, aquello colectivo que solo en la infancia se percibe intuitivamente.
Por esta razón, la poesía de Kaneko Misuzu sigue la tradición de otros gigantes de la poesía japonesa. La simpleza con la que encarna sentimientos complejos es una habilidad que solo pocos poseen o poseerán.
Aunque tendemos a idealizar nuestra infancia, ser niño no es fácil. El mundo no se detiene por nosotros. Suceden a nuestro alrededor cosas que no entendemos, pero que nos terminan produciendo ansiedad, tristeza y miedo. Poemas como La Enfermedad de la Abuela (La abuela estaba enferma/y el pasto crecía en el jardín […] Hasta las gallinas del vecino/inclinan la cabeza) o Cuando Estoy Triste (Cuando me siento sola/ las otras personas no lo saben/ Cuando me siento sola/mis amigos ríen […] Cuando me siento sola/ Buda se siente solo) encarnan una angustia propia de esos años y que nos acompaña incluso cuando nos transformamos en adultos.
Poemas.-
No se lo diré a nadie:
Esta mañana, en el fondo del jardín,
una flor derramó una lágrima.
Porque si corre el rumor
y la abeja lo oye,
irá y le devolverá su néctar
como si hubiera hecho mal.---
Si digo «¿Vamos a jugar?»,
dices «Vamos a jugar».
Si digo «¡Tonto!»,
dices «Tonto».
Si digo «¡No quiero seguir jugando!»,
dices «No quiero seguir jugando».
Luego, me siento sola.
Digo «Lo siento»,
dices «Lo siento».
¿Eres un eco?
No, eres el mundo entero.
---
Por más que extienda mis brazos,
nunca podré volar por el cielo.
Y el pájaro que vuela no podrá correr
rápido por la tierra, como yo.
Por más que me balancee
no se producirá un bello sonido.
Y la campana que suena,
no podrá saber tantas canciones como yo.
La campana, el pájaro y yo,
todos diferentes, todos buenos.
---
En la profundidad del cielo azul,
como guijarros en el mar,
sumergidas, hasta que llega la oscuridad,
están las estrellas, invisibles a la luz del día.
Aunque no puedes verlas, están ahí.
Incluso las cosas que no se ven, están ahí.
Dientes de león marchitos, ya sin pétalos,
escondidos en las grietas de los azulejos,
esperan en silencio la llegada de la primavera
y sus raíces fuertes no se ven.
Aunque no puedes verlas, están ahí.
Incluso las cosas que no se ven, están ahí.
---
---
Fuentes:
https://poetryalquimia.wordpress.com/2016/04/11/5-poemas-de-kaneko-misuzu/
https://www.japonistaschile.com/single-post/flor-de-naranja-amarga-de-kaneko-misuzu-ojos-de-niño-con-alma-de-sabio
https://www.nippon.com/es/japan-topics/c09202/
https://www.nippon.com/es/japan-topics/c09203/
Vida.-
Era hija de Kaneko Shōnosuke y de Michi. Tras graduarse de la Escuela Primaria de Setozaki en 1916, continuó sus estudios en una escuela femenina, donde sus calificaciones fueron excelentes .
En 1923, después de graduarse , Teru pasó a regentar la librería Kaneko, y fue entonces cuando empezó a escribir poemas dōyō,(poemas con aire de cancioncilla infantil ). En apenas un mes logró, ya bajo el pseudónimo de Kaneko Misuzu, publicar todos los poemas que envío a Dōwa y a otras tres revistas literarias. En adelante, continuó enviando y publicando sus creaciones en Dōwa.
En 1926, por mediación de su tío, Misuzu contrajo matrimonio y en noviembre de ese mismo año dio a luz a su hija, Fusae. Su marido, le impidió que siguiera adelante con su actividad creativa y con su correspondencia con otros poetas y se vio forzada a dejar de escribir , no sin antes haber reunido sus poemas en tres cuadernos, de los que hizo dos copias que entregó al poeta Saijō Yaso y a su hermano Masasuke.
A pesar de renunciar a escribir por pedido de su pareja, su situación familiar era insoportable y decidió divorciarse, pero las leyes patriarcales de la época le daban la custodia al padre.
Ante el sufrimiento de perder a su hija, en la mañana del 10 de marzo de 1930, víspera del día establecido para que su marido se llevase a su hija, Misuzu se suicida. Tenía 26 años.
Obra.-
Los dōyō de Misuzu vieron la luz en 1984 bajo el título de Kaneko Misuzu Zenshū (Obras completas de Kaneko Misuzu) y actualmente aparecen en los libros escolares de Japón y su fama se ha extendido por el mundo gracias a sus traducciones a más de 10 idiomas.
Existe un prejuicio de que la literatura infantil es inherentemente inferior. A los ojos de ciertos críticos, no importa la potencial calidad, valor artístico ni histórico del verso o la prosa; si una historia está dirigida a los niños, esta se encasilla de inmediato como una obra de pobre valor intelectual.
De hecho, se podría decir que escribir para niños es mucho más desafiante, sobre todo en términos de poesía. En vez de valerse de los matices de palabras y conceptos complejos para presentar emociones como la alegría, soledad y tristeza, el autor debe ir a lo más esencial de la experiencia humana, aquello colectivo que solo en la infancia se percibe intuitivamente.
Por esta razón, la poesía de Kaneko Misuzu sigue la tradición de otros gigantes de la poesía japonesa. La simpleza con la que encarna sentimientos complejos es una habilidad que solo pocos poseen o poseerán.
Aunque tendemos a idealizar nuestra infancia, ser niño no es fácil. El mundo no se detiene por nosotros. Suceden a nuestro alrededor cosas que no entendemos, pero que nos terminan produciendo ansiedad, tristeza y miedo. Poemas como La Enfermedad de la Abuela (La abuela estaba enferma/y el pasto crecía en el jardín […] Hasta las gallinas del vecino/inclinan la cabeza) o Cuando Estoy Triste (Cuando me siento sola/ las otras personas no lo saben/ Cuando me siento sola/mis amigos ríen […] Cuando me siento sola/ Buda se siente solo) encarnan una angustia propia de esos años y que nos acompaña incluso cuando nos transformamos en adultos.
Poemas.-
No se lo diré a nadie:
Esta mañana, en el fondo del jardín,
una flor derramó una lágrima.
Porque si corre el rumor
y la abeja lo oye,
irá y le devolverá su néctar
como si hubiera hecho mal.
Si digo «¿Vamos a jugar?»,
dices «Vamos a jugar».
Si digo «¡Tonto!»,
dices «Tonto».
Si digo «¡No quiero seguir jugando!»,
dices «No quiero seguir jugando».
Luego, me siento sola.
Digo «Lo siento»,
dices «Lo siento».
¿Eres un eco?
No, eres el mundo entero.
---
El gusano de seda
en su capullo se mete.
En ese angosto
e incómodo capullo.
Aun así el gusano
estará contento,
pues podrá volar
hecho mariposa.
También la gente
se mete en su tumba,
en esa oscura
y solitaria tumba.
Que a los niños buenos
alas les salen
y hechos angelitos
podrán volar.
---en su capullo se mete.
En ese angosto
e incómodo capullo.
Aun así el gusano
estará contento,
pues podrá volar
hecho mariposa.
También la gente
se mete en su tumba,
en esa oscura
y solitaria tumba.
Que a los niños buenos
alas les salen
y hechos angelitos
podrán volar.
Por más que extienda mis brazos,
nunca podré volar por el cielo.
Y el pájaro que vuela no podrá correr
rápido por la tierra, como yo.
Por más que me balancee
no se producirá un bello sonido.
Y la campana que suena,
no podrá saber tantas canciones como yo.
La campana, el pájaro y yo,
todos diferentes, todos buenos.
---
La nieve que está encima
debe de sentir frío,
la luz de la luna, helada, la atraviesa.
La nieve que está debajo
debe de sentir el peso
de cientos de personas sobre ella.
La nieve que está en medio
debe de sentirse sola,
sin cielo, sin tierra
que mirar.
---debe de sentir frío,
la luz de la luna, helada, la atraviesa.
La nieve que está debajo
debe de sentir el peso
de cientos de personas sobre ella.
La nieve que está en medio
debe de sentirse sola,
sin cielo, sin tierra
que mirar.
En la profundidad del cielo azul,
como guijarros en el mar,
sumergidas, hasta que llega la oscuridad,
están las estrellas, invisibles a la luz del día.
Aunque no puedes verlas, están ahí.
Incluso las cosas que no se ven, están ahí.
Dientes de león marchitos, ya sin pétalos,
escondidos en las grietas de los azulejos,
esperan en silencio la llegada de la primavera
y sus raíces fuertes no se ven.
Aunque no puedes verlas, están ahí.
Incluso las cosas que no se ven, están ahí.
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Fuentes:
https://poetryalquimia.wordpress.com/2016/04/11/5-poemas-de-kaneko-misuzu/
https://www.japonistaschile.com/single-post/flor-de-naranja-amarga-de-kaneko-misuzu-ojos-de-niño-con-alma-de-sabio
https://www.nippon.com/es/japan-topics/c09202/
https://www.nippon.com/es/japan-topics/c09203/
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