Rosendo
Poeta adicto al portal

El árbol con su extensa cabellera
se mira en el espejo del remanso,
y su fronda da el íntimo descanso
junto a la paz que ofrece la albufera.
Se yergue majestuoso en la ribera,
y en mi poema su altivez alcanzo,
con la exquisita voz que al viento lanzo
poniéndole el matiz de primavera.
Bajo el célico manto se agiganta
mostrando su silueta abrigadora,
a quien con gusto mi palabra canta.
Se la dedico con mi voz sonora
viendo el ramaje placido que encanta,
intentando la nota que enamora.