Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Los astros se vuelven dioses
esta noche,
¿Cuándo termina todo?
todo tiene un final, me dicen
todo vive, existe y muere,
tan niño fue nuestro amor
que hoy yace muerto y envejecido.
La distancia me envuelve
y navega en mis ojos,
voy de viaje otra vez
con un flamante y nuevo traje de olvido,
los astros se vuelven dioses esta noche.
El camino se mueve
y yo quiero ser estrella
quiero ser fin,
quiero ser el polvo que levantan mis pies,
todo queda tan lejos…para mí
hay un viento empujando en mi pecho.
Miro hacia atrás y mis huellas
parecen inocentes,
la noche no termina
y yo no quiero juzgarte,
soy inocente una vez,
cada paso que me aleja de ti
es inocente, una vez y otra vez.
Juzguen Dioses que me miran,
juzguen astros mi profecía,
adivinen si quieren,
presagien y anuncien mi final,
que yo espero empequeñecido
sometido y creyente.
Que me piden a cambio de ella,
cuantas vidas me cuestan sus ojos en mí,
cuanto vale mi alma, te pregunto a ti
Dios que habitas la estrella más brillante.
Pareciera la noche y es de día,
pareciera el día y es de noche,
cuánto vale mi alma,
cuantas estrellas me dan por mi alma…
¿Cuántas?
Cuantas noches debo vivir, así,
todos los astros se vuelven dioses para mí.
esta noche,
¿Cuándo termina todo?
todo tiene un final, me dicen
todo vive, existe y muere,
tan niño fue nuestro amor
que hoy yace muerto y envejecido.
La distancia me envuelve
y navega en mis ojos,
voy de viaje otra vez
con un flamante y nuevo traje de olvido,
los astros se vuelven dioses esta noche.
El camino se mueve
y yo quiero ser estrella
quiero ser fin,
quiero ser el polvo que levantan mis pies,
todo queda tan lejos…para mí
hay un viento empujando en mi pecho.
Miro hacia atrás y mis huellas
parecen inocentes,
la noche no termina
y yo no quiero juzgarte,
soy inocente una vez,
cada paso que me aleja de ti
es inocente, una vez y otra vez.
Juzguen Dioses que me miran,
juzguen astros mi profecía,
adivinen si quieren,
presagien y anuncien mi final,
que yo espero empequeñecido
sometido y creyente.
Que me piden a cambio de ella,
cuantas vidas me cuestan sus ojos en mí,
cuanto vale mi alma, te pregunto a ti
Dios que habitas la estrella más brillante.
Pareciera la noche y es de día,
pareciera el día y es de noche,
cuánto vale mi alma,
cuantas estrellas me dan por mi alma…
¿Cuántas?
Cuantas noches debo vivir, así,
todos los astros se vuelven dioses para mí.