Sandia
~ G i a ~
"Recorrer la memoria de las habitaciones
es provocar la niebla del interrogatorio.
y no deben hablar, pero se anulan
en un silencio turbio
que delata el pasado de las sombras pacíficas,
los cristales hirientes por donde pisa el orden,
las botellas guardadas en mensajes vacíos"
Luis García Montero
____________________________________
Existe una habitación en mi alma,
que no deja escapar a sus miedos,
que atesora la congoja
de las palabras nunca versadas,
que rememora encuentros
en la inquietud del frío
y el eco de otros cuerpos en mi cuerpo
allí siempre es de noche,
siempre se prenden las mansardas
con luces de puertos tras la niebla,
siempre se anclan las palabras
al pasado y todos sus infortunios,
siempre se encienden las ventanas
de otras habitaciones a lo lejos,
habitaciones que dejan escapar la luz
que se esconde en todos mis prismas
allí el miedo es una tempestad,
es el tacto de una vieja canción
desgranando los huesos,
es la cicatriz de sus espejismos
propagándose
y yo,
soy inquilina eterna
en su crepitar de relojes y alaridos,
voy oscureciendo sin poder detenerme,
soy el insondable pálpito
de esta soledad fugitiva,
la impaciencia del recuerdo,
la ceniza en el incendio
que es la nostalgia.
es provocar la niebla del interrogatorio.
y no deben hablar, pero se anulan
en un silencio turbio
que delata el pasado de las sombras pacíficas,
los cristales hirientes por donde pisa el orden,
las botellas guardadas en mensajes vacíos"
Luis García Montero
____________________________________
Existe una habitación en mi alma,
que no deja escapar a sus miedos,
que atesora la congoja
de las palabras nunca versadas,
que rememora encuentros
en la inquietud del frío
y el eco de otros cuerpos en mi cuerpo
allí siempre es de noche,
siempre se prenden las mansardas
con luces de puertos tras la niebla,
siempre se anclan las palabras
al pasado y todos sus infortunios,
siempre se encienden las ventanas
de otras habitaciones a lo lejos,
habitaciones que dejan escapar la luz
que se esconde en todos mis prismas
allí el miedo es una tempestad,
es el tacto de una vieja canción
desgranando los huesos,
es la cicatriz de sus espejismos
propagándose
y yo,
soy inquilina eterna
en su crepitar de relojes y alaridos,
voy oscureciendo sin poder detenerme,
soy el insondable pálpito
de esta soledad fugitiva,
la impaciencia del recuerdo,
la ceniza en el incendio
que es la nostalgia.