Jesus Arriaza
Poeta recién llegado
Ahora de nada sirve,
conocerte como si fueras conciencia,
de tus pecas como secas pinceladas,
de tus ojos taciturnos, almendrados.
Ahora que no puedo retratarte a voluntad,
me pareces más cercana,
la nostalgia me sopla tu aroma, a falta de calor,
y sonrío como si te dedicara el instante fatal.
No me quejo, disfruto del eco fruto de tu existencia,
pero quisiera fueras mía y yo tuyo,
sin tener que recordarte como anécdota,
viviéndote como historia, como ultimado destino.
Ahora de nada sirve,
recordar tus manos entre las mías y sentir,
casi que me tocas, que me regalo infinito a ti,
y que dejo de buscarte entre estrellas silenciosas.
conocerte como si fueras conciencia,
de tus pecas como secas pinceladas,
de tus ojos taciturnos, almendrados.
Ahora que no puedo retratarte a voluntad,
me pareces más cercana,
la nostalgia me sopla tu aroma, a falta de calor,
y sonrío como si te dedicara el instante fatal.
No me quejo, disfruto del eco fruto de tu existencia,
pero quisiera fueras mía y yo tuyo,
sin tener que recordarte como anécdota,
viviéndote como historia, como ultimado destino.
Ahora de nada sirve,
recordar tus manos entre las mías y sentir,
casi que me tocas, que me regalo infinito a ti,
y que dejo de buscarte entre estrellas silenciosas.