Martín Renán
Poeta adicto al portal
El poeta
no miente
cuando dice:
Ellas aman de verdad.
¡Ellas tienen tu corazón!
En un principio
el placer de estar bien
hasta muy tarde,
y el placer de escribir de madrugada;
sobrio
duermo pasado el mediodía.
De cervezas antes de la comida
y cien soles la cuenta que se paga
al chinito de la esquina.
Hay cosas que puedo decir de borracho
y morirme de la risa
o matarme de dolor
por un recuerdo que nunca olvido.
Mi corazón, soy el burdel que ama con locura
y tú
Un suicidio en la pata rota de la cama.
De cerca
en mi habitación
demasiado tarde para estar solo.
Miro la TV. Desde las 11 de la noche, y te amo, todavía.
no miente
cuando dice:
Ellas aman de verdad.
¡Ellas tienen tu corazón!
En un principio
el placer de estar bien
hasta muy tarde,
y el placer de escribir de madrugada;
sobrio
duermo pasado el mediodía.
De cervezas antes de la comida
y cien soles la cuenta que se paga
al chinito de la esquina.
Hay cosas que puedo decir de borracho
y morirme de la risa
o matarme de dolor
por un recuerdo que nunca olvido.
Mi corazón, soy el burdel que ama con locura
y tú
Un suicidio en la pata rota de la cama.
De cerca
en mi habitación
demasiado tarde para estar solo.
Miro la TV. Desde las 11 de la noche, y te amo, todavía.