Es un haiku feísta a mi parecer.
La escena de noche ventosa y fría, con la metáfora imaginaria de los árboles abrigados se alejan del haiku rígido.
Y encontrar la naturaleza muerta es una expresión cruda y desapasionada de la realidad.
Es un poema con mucho contenido que no entra al canon del haiku en español, pero cabe perfecto y sublime en el haiku feísta.
Gracias por la confianza en este opinólogo y por presentar esta obra.
Saludos.