José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sendero empinado
me llevas hasta el pozo
agua cristalina como cristal de Bohemia
pájaro saliendo de su jaula.
Cigarra acompañando mi caminar
tremendo calor reinante, levitando
en mi descenso de adolescente, sueños dorados
encriptando mi mente.
Soy un lobo herido en un bosque desierto,
un latido sin lamento, una oscuridad
que me atosiga el alma; sudores recorriendo
mi adolescente cuerpo lleno de heno.
Soy la luz de mi oscuridad
el quejido de mi alma, sobre mi cabeza
el sombrero y debajo de él, mis sueños
se van cociendo camino del agua bendita.
Soy piel reclamando tus caricias
la dulzura de tu desnudez en una cañada
de zarzamoras y adelfas engalanada;
los versos que compongo son la melodía
de tu mirada.
Entonces, mi mente, alocada, me transporta
a lujuriosos sueños adolescentes
que conforme pasa la jornada
se transforman en alimento
para mí desnuda alma.