General 25 : Casa de campo

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa
IMG_20230716_175142.jpg


Era una casa a una roca pegada,
tan pequeña como un grano de arena,
tan feliz como la inmensidad del océano.

Sus muros de piedra lloran, rodando
van por la guadaña de la ladera;
su puerta mansión de las termitas
golosas dueñas de la madera.

Casa labriega, pasiones marchitas,
felicidad solariega en sus esquinas,
amante de lo divino, vergel venido
a menos, en este tiempo finito.

Reía con la vela, con el candil,
con los ojos acurrucados enfocando
el proyector para verte, a ti, casa blanca
lugar de mis juegos, raudal de oscuridad
echa fuego, amor sin dinero, felicidad sin dueño.

Hoy fantasma eres, escriba sin papel,
pan sin aceite, mordida de serpiente
recordando lo efímero de este mundo,
donde giro recordando lo ufano.
 

Archivos adjuntos

  • IMG_20230716_175142.jpg
    IMG_20230716_175142.jpg
    2,9 MB · Visitas: 200
Ver el archivos adjunto 63483


Era una casa a una roca pegada,
tan pequeña como un grano de arena,
tan feliz como la inmensidad del océano.

Sus muros de piedra lloran, rodando
van por la guadaña de la ladera;
su puerta mansión de las termitas
golosas dueñas de la madera.

Casa labriega, pasiones marchitas,
felicidad solariega en sus esquinas,
amante de lo divino, vergel venido
a menos, en este tiempo finito.

Reía con la vela, con el candil,
con los ojos acurrucados enfocando
el proyector para verte, a ti, casa blanca
lugar de mis juegos, raudal de oscuridad
echa fuego, amor sin dinero, felicidad sin dueño.

Hoy fantasma eres, escriba sin papel,
pan sin aceite, mordida de serpiente
recordando lo efímero de este mundo,
donde giro recordando lo ufano.
Aquí hay amor y melancolía.

Un abrazo fuerte.
 
Ver el archivos adjunto 63483


Era una casa a una roca pegada,
tan pequeña como un grano de arena,
tan feliz como la inmensidad del océano.

Sus muros de piedra lloran, rodando
van por la guadaña de la ladera;
su puerta mansión de las termitas
golosas dueñas de la madera.

Casa labriega, pasiones marchitas,
felicidad solariega en sus esquinas,
amante de lo divino, vergel venido
a menos, en este tiempo finito.

Reía con la vela, con el candil,
con los ojos acurrucados enfocando
el proyector para verte, a ti, casa blanca
lugar de mis juegos, raudal de oscuridad
echa fuego, amor sin dinero, felicidad sin dueño.

Hoy fantasma eres, escriba sin papel,
pan sin aceite, mordida de serpiente
recordando lo efímero de este mundo,
donde giro recordando lo ufano.
Muchas gracias Francis por pasarte por mis letras
 
Ver el archivos adjunto 63483


Era una casa a una roca pegada,
tan pequeña como un grano de arena,
tan feliz como la inmensidad del océano.

Sus muros de piedra lloran, rodando
van por la guadaña de la ladera;
su puerta mansión de las termitas
golosas dueñas de la madera.

Casa labriega, pasiones marchitas,
felicidad solariega en sus esquinas,
amante de lo divino, vergel venido
a menos, en este tiempo finito.

Reía con la vela, con el candil,
con los ojos acurrucados enfocando
el proyector para verte, a ti, casa blanca
lugar de mis juegos, raudal de oscuridad
echa fuego, amor sin dinero, felicidad sin dueño.

Hoy fantasma eres, escriba sin papel,
pan sin aceite, mordida de serpiente
recordando lo efímero de este mundo,
donde giro recordando lo ufano.
Gracias Bristy por pasarte por mis letras. Un abrazo con la pluma del alma
 
Ver el archivos adjunto 63483


Era una casa a una roca pegada,
tan pequeña como un grano de arena,
tan feliz como la inmensidad del océano.

Sus muros de piedra lloran, rodando
van por la guadaña de la ladera;
su puerta mansión de las termitas
golosas dueñas de la madera.

Casa labriega, pasiones marchitas,
felicidad solariega en sus esquinas,
amante de lo divino, vergel venido
a menos, en este tiempo finito.

Reía con la vela, con el candil,
con los ojos acurrucados enfocando
el proyector para verte, a ti, casa blanca
lugar de mis juegos, raudal de oscuridad
echa fuego, amor sin dinero, felicidad sin dueño.

Hoy fantasma eres, escriba sin papel,
pan sin aceite, mordida de serpiente
recordando lo efímero de este mundo,
donde giro recordando lo ufano.


Cada casa esconde todo un mundo interior, sin dudas.
Todos los espacios están poblados de fantasmas que después se vuelven poema.
Fue un gusto leerte, José.
Un abrazo y muy feliz fin de semana :)
 
Cada casa esconde todo un mundo interior, sin dudas.
Todos los espacios están poblados de fantasmas que después se vuelven poema.
Fue un gusto leerte, José.
Un abrazo y muy feliz fin de semana :)
Es un poema a una pequeña casa de campo donde nos íbamos cuatro meses al año a recoger las uvas y hacer con ellas pasas de Málaga.
Ahora ya sólo existe la ruina de lo que fue. La vi el otro día y me surgió este poema. Un abrazo estimada Cecilya
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba