José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Taciturno, cabizbajo
bajando por la arboleda
viene soplando el viento
de amores deshechos.
Sollozante, empapado,
burbujas de agua
en su costado, en su lomo
capa de espectros engendrados
de raíces del prado.
Pétalo que no trina, cometa
que vuela al cielo, vaho tembloroso,
cristal limpio, quietud de las almas
vagando por la naturaleza.
Cantos de locos, compasión de ciegos,
silencio catastrófico, almas errantes,
dolor de mi tristeza, aura marchita,
sobre mi corazón llueve agua terrorífica.
Sol de mi pena, sed de justicia
lágrimas en el huerto, ardilla en la plaza,
paloma gigantesca, blanca,
donde duerme mi esperanza.
Cacique cobarde, vara de olivo,
corazón sin trino, moviendo molinos
escarcha en mi mañana, niebla en mi noche
sol sediento de amaneceres inciertos.