José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por el vasto río del amor
camina en un brioso corcel
mi estela y la tuya tejida
con seda de ausencia,
alumbrada por hilos de sol
y mecida por la brisa de la melancolía.
Enjambre de néctar venido a menos,
bandada de pájaros desarbolada,
locura zigzagueante en mi alma
ebria de tus caricias,
ausente de tus abrazos
y caracoleando en nieblas grises
como el destino.
Clamores de terremoto driblando a la muerte,
espiral de fábulas sin enseñanza,
no encuentro el hilo
que zurza aquellos delirios póstumos,
llenos de franqueza
y de un amplio espectro de tristeza.
Silencio de la maldad en renglones torcidos
de desilusión, terca esperanza ;
olvido, escándalo,
zozobra en un mar de plástico.
Llanto de la gloria, desdén de mis desdichas,
pudor de las distancias, discriminaciones,
presagio de sombras de campanario,
tristeza sombría.
Eres la antítesis de la alegría.