EL IMIAMENSE
Poeta
Cobardía 2.0
Al primer lance en el coche me dijo,
- voy conduciendo -, no me metas mano,
dándole paso al desenfreno humano
sin clave, contraseña ni acertijo.
Era el pistoletazo de salida
un aviso para empezar a darnos,
penetrar en su universo, escaparnos
pilotar por la autovía de la huída.
Llegar a su universo de paseos
de clases, librerías y oficinas
al mundillo de cines y rutinas
excursiones, gimnasios y museos.
Por ahí me adentré como un tornado
una especie de chaparrón casero
proponiéndole un amor paralelo
alborotando todo lo habitado.
LLegué amenazando su autoestima
encajando su feminismo crónico
patas arriba su intelecto ilógico
desordenando a un alma que se arrima.
Competía ella, de forma sencilla
con todo lo que se encontraba a mano
recetas de cocina de verano
domingos culturales por la villa.
Clases de bailes para principiantes
mantas, sofás, series interminables
las sesiones de sexo inevitables
y charlas más que nada interesantes.
De una toxicidad infatigable
quedó prendada con esta figura
de incierto futuro, suave andadura
con el presente hundido y lamentable.
A mí, feroz e inmóvil prisionero,
del lobby nacional omnipresente
no me bastaba su amor, claramente
pero fui sin temer al matadero.
Mis amores nunca llegan a historia
y he decepcionado a tantos por ella
yo soy el perdedor en esta novela
aunque ninguno tuvo escapatoria.
Responsable fue mi voz interior
que ha demandado siempre la certeza
de que se mueran por mí con presteza
aunque sea yo, un cobarde mayor.
El Imiamense
Copyright
2023
Al primer lance en el coche me dijo,
- voy conduciendo -, no me metas mano,
dándole paso al desenfreno humano
sin clave, contraseña ni acertijo.
Era el pistoletazo de salida
un aviso para empezar a darnos,
penetrar en su universo, escaparnos
pilotar por la autovía de la huída.
Llegar a su universo de paseos
de clases, librerías y oficinas
al mundillo de cines y rutinas
excursiones, gimnasios y museos.
Por ahí me adentré como un tornado
una especie de chaparrón casero
proponiéndole un amor paralelo
alborotando todo lo habitado.
LLegué amenazando su autoestima
encajando su feminismo crónico
patas arriba su intelecto ilógico
desordenando a un alma que se arrima.
Competía ella, de forma sencilla
con todo lo que se encontraba a mano
recetas de cocina de verano
domingos culturales por la villa.
Clases de bailes para principiantes
mantas, sofás, series interminables
las sesiones de sexo inevitables
y charlas más que nada interesantes.
De una toxicidad infatigable
quedó prendada con esta figura
de incierto futuro, suave andadura
con el presente hundido y lamentable.
A mí, feroz e inmóvil prisionero,
del lobby nacional omnipresente
no me bastaba su amor, claramente
pero fui sin temer al matadero.
Mis amores nunca llegan a historia
y he decepcionado a tantos por ella
yo soy el perdedor en esta novela
aunque ninguno tuvo escapatoria.
Responsable fue mi voz interior
que ha demandado siempre la certeza
de que se mueran por mí con presteza
aunque sea yo, un cobarde mayor.
El Imiamense
Copyright