Generales 34 : Dejando huellas por el camino

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa


Con ojos secos, lúgubres y ardientes,
rechinando los dientes en la penumbra,
se sienta el zapatero en su zapatería sombría,
hilando sueños rotos con hilo de desvelo.

Zapatos que dejando huellas por el camino
de la vida van contando nuestras aventuras
del día a día, temblores en la frente,
recuerdos de fantasía
caminos donde el polvo nos hace compañía.

Aires calientes y fríos, montañas y ríos
ciudades inhóspitas, hermanos de sangre
que son cuervos,
si tropiezas me alegro, uno menos en mi camino
con quien competir en este baile de egos
del individualismo, profeta de nuestro siglo.

Los cielos suenan serenos
al compás de un tiempo que inexorablemente vuela
la mirada al frente, arriba, abajo
para evitar el colapso de un accidente
en esta aventura donde la belleza es la maldad
encubierta en creencias.

En un embudo de caminos y destinos,
envueltos van mis zapatos
en cada huella que dejamos
se descubren nuevas realidades
sueños de encrucijadas
donde la conciencia y la coherencia
deben ser ramas de un mismo árbol.

Así vamos entretejiendo la personalidad
artería de nuestro discurrir por los latidos
de la vida
realidad y sueños juntos se sumergen
son sombras bailando, las verdades ocultas.

Misterios flotando en la penumbra insepulta
dualidad fundida con ansiedades eternas
callejones del alma en confusión
planos que convergen en el abismo.

En este universo de pura ilusión,
se funden realidades, se gesta el misticismo.
 


Con ojos secos, lúgubres y ardientes,
rechinando los dientes en la penumbra,
se sienta el zapatero en su zapatería sombría,
hilando sueños rotos con hilo de desvelo.

Zapatos que dejando huellas por el camino
de la vida van contando nuestras aventuras
del día a día, temblores en la frente,
recuerdos de fantasía
caminos donde el polvo nos hace compañía.

Aires calientes y fríos, montañas y ríos
ciudades inhóspitas, hermanos de sangre
que son cuervos,
si tropiezas me alegro, uno menos en mi camino
con quien competir en este baile de egos
del individualismo, profeta de nuestro siglo.

Los cielos suenan serenos
al compás de un tiempo que inexorablemente vuela
la mirada al frente, arriba, abajo
para evitar el colapso de un accidente
en esta aventura donde la belleza es la maldad
encubierta en creencias.

En un embudo de caminos y destinos,
envueltos van mis zapatos
en cada huella que dejamos
se descubren nuevas realidades
sueños de encrucijadas
donde la conciencia y la coherencia
deben ser ramas de un mismo árbol.

Así vamos entretejiendo la personalidad
artería de nuestro discurrir por los latidos
de la vida
realidad y sueños juntos se sumergen
son sombras bailando, las verdades ocultas.

Misterios flotando en la penumbra insepulta
dualidad fundida con ansiedades eternas
callejones del alma en confusión
planos que convergen en el abismo.

En este universo de pura ilusión,
se funden realidades, se gesta el misticismo.
Muy de acuerdo, así es nuestra mente y nuestro corazón.

Un abrazo fuerte
 


Con ojos secos, lúgubres y ardientes,
rechinando los dientes en la penumbra,
se sienta el zapatero en su zapatería sombría,
hilando sueños rotos con hilo de desvelo.

Zapatos que dejando huellas por el camino
de la vida van contando nuestras aventuras
del día a día, temblores en la frente,
recuerdos de fantasía
caminos donde el polvo nos hace compañía.

Aires calientes y fríos, montañas y ríos
ciudades inhóspitas, hermanos de sangre
que son cuervos,
si tropiezas me alegro, uno menos en mi camino
con quien competir en este baile de egos
del individualismo, profeta de nuestro siglo.

Los cielos suenan serenos
al compás de un tiempo que inexorablemente vuela
la mirada al frente, arriba, abajo
para evitar el colapso de un accidente
en esta aventura donde la belleza es la maldad
encubierta en creencias.

En un embudo de caminos y destinos,
envueltos van mis zapatos
en cada huella que dejamos
se descubren nuevas realidades
sueños de encrucijadas
donde la conciencia y la coherencia
deben ser ramas de un mismo árbol.

Así vamos entretejiendo la personalidad
artería de nuestro discurrir por los latidos
de la vida
realidad y sueños juntos se sumergen
son sombras bailando, las verdades ocultas.

Misterios flotando en la penumbra insepulta
dualidad fundida con ansiedades eternas
callejones del alma en confusión
planos que convergen en el abismo.

En este universo de pura ilusión,
se funden realidades, se gesta el misticismo.
Gracias Bristy por dejar tu huella en mis letras. Me haces un gran honor. Un abrazo con la pluma del alma
 

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