F. Marcos
F. Marcos
Ojos que miran sin ver
lágrimas que absorve la boca,
agrietados labios que al reír
aflora en ellos una mueca.
Triste semblanza de un rostro
que adolece de atractivo,
pues el hambre y la miseria
lo dejo por el camino.
No doy crédito, y lo veo.
En el siglo que vivimos
con dividendos en alza
veo tal... desesperanza,
que las tripas me corroen
y la vergüenza me alcanza.
Haciéndome el distraído
y esquivando su mirada,
le entrego unas monedas
como si ello me exculpara.
Y, siento rabia por mí
por él, contra él... contra el mundo.
Pena y rabia contra aquél
que gozando de poder,
se acomoda en su sillón
y el muy maldito C---´-,
vive, como un Pacha.
lágrimas que absorve la boca,
agrietados labios que al reír
aflora en ellos una mueca.
Triste semblanza de un rostro
que adolece de atractivo,
pues el hambre y la miseria
lo dejo por el camino.
No doy crédito, y lo veo.
En el siglo que vivimos
con dividendos en alza
veo tal... desesperanza,
que las tripas me corroen
y la vergüenza me alcanza.
Haciéndome el distraído
y esquivando su mirada,
le entrego unas monedas
como si ello me exculpara.
Y, siento rabia por mí
por él, contra él... contra el mundo.
Pena y rabia contra aquél
que gozando de poder,
se acomoda en su sillón
y el muy maldito C---´-,
vive, como un Pacha.
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