IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
La música es un lenguaje,
no una religión,
la música no pretende ser burda,
si la necesidad es la vida
las palabras tienen peso,
y su sonido es su emoción,
la música si se quiere se vive,
pero nunca se puede vivir sin su libertad,
así como el que escucha para aprender,
su intelecto, crece entre ritmos y letra,
su espacio, esta marcado como melodía,
la música puede ser sombría,
como una claridad que oscurece,
puede ser gris, como piedra,
si ella no posee voluntad,
puede ser colorida,
como una oscuridad que ilumina,
tonos de noche y luces de estrellas,
son tus alas, vida mía,
música son,
las oraciones desveladas,
son los compases del sueño cantado,
de la sábida firmeza,
belleza corpórea,
también puede ser solo vendaval,
pero nunca vívida tragedia,
música,
con ella hasta la muerte se advierte,
y nos divierte cada lección asimilada,
aceptada la parca, ahora se muere,
porque comprendimos
que el abismo también es vida,
Y de tanto nacer, nos volvimos mundo,
música,
lenguajes y sentimientos,
cosechando en estos umbrales,
nuestro grito escrito,
nuestra eternidad.
no una religión,
la música no pretende ser burda,
si la necesidad es la vida
las palabras tienen peso,
y su sonido es su emoción,
la música si se quiere se vive,
pero nunca se puede vivir sin su libertad,
así como el que escucha para aprender,
su intelecto, crece entre ritmos y letra,
su espacio, esta marcado como melodía,
la música puede ser sombría,
como una claridad que oscurece,
puede ser gris, como piedra,
si ella no posee voluntad,
puede ser colorida,
como una oscuridad que ilumina,
tonos de noche y luces de estrellas,
son tus alas, vida mía,
música son,
las oraciones desveladas,
son los compases del sueño cantado,
de la sábida firmeza,
belleza corpórea,
también puede ser solo vendaval,
pero nunca vívida tragedia,
música,
con ella hasta la muerte se advierte,
y nos divierte cada lección asimilada,
aceptada la parca, ahora se muere,
porque comprendimos
que el abismo también es vida,
Y de tanto nacer, nos volvimos mundo,
música,
lenguajes y sentimientos,
cosechando en estos umbrales,
nuestro grito escrito,
nuestra eternidad.