Soy el fragmento de un sueño olvidado,
una línea que salta entre tiempos rotos,
la risa que se esconde en los rincones
de una habitación que no existe.
Soy la nostalgia que baila en las sombras,
una ventana abierta a lo imposible,
el susurro que viaja en la brisa,
una pregunta sin respuesta.
Soy un reloj sin agujas,
marcando segundos que nadie cuenta,
un libro con páginas en blanco,
esperando ser escrito por el azar.
Soy la noche que no termina,
el día que se despliega en matices de gris,
un juego de palabras que escapa
de la lógica y el orden.
Soy el silencio entre notas,
la melodía que nunca se repite,
un eco de voces distantes,
tejiendo historias en susurros.
Soy la búsqueda interminable,
un camino que se pierde en sí mismo,
la mirada que se cruza en un tren
y se queda grabada en el alma.
Soy lo que no puede ser nombrado,
un latido que resuena en lo profundo,
el abrazo de lo real y lo fantástico,
soy, simplemente, soy.
una línea que salta entre tiempos rotos,
la risa que se esconde en los rincones
de una habitación que no existe.
Soy la nostalgia que baila en las sombras,
una ventana abierta a lo imposible,
el susurro que viaja en la brisa,
una pregunta sin respuesta.
Soy un reloj sin agujas,
marcando segundos que nadie cuenta,
un libro con páginas en blanco,
esperando ser escrito por el azar.
Soy la noche que no termina,
el día que se despliega en matices de gris,
un juego de palabras que escapa
de la lógica y el orden.
Soy el silencio entre notas,
la melodía que nunca se repite,
un eco de voces distantes,
tejiendo historias en susurros.
Soy la búsqueda interminable,
un camino que se pierde en sí mismo,
la mirada que se cruza en un tren
y se queda grabada en el alma.
Soy lo que no puede ser nombrado,
un latido que resuena en lo profundo,
el abrazo de lo real y lo fantástico,
soy, simplemente, soy.