Pues yo te amo por la univocidad de tus designios,
por el círculo de tus libertades libelulianas,
por tu existencia única intuitiva
por tu caricia en el poniente saturniano.
Dadora de moléculas inconsistentes,
de átomos espermatofíticos,
fabricadora de sistemas y estructuras.
Y por el sonido justo de tu voz cuando no excesivo.
Y ¿quién te dio esas manos que majan y amasan mi cuerpo?
Dime que otra mujer.
Y cuando en el relajo infinito
llegue el amor a despertar mis instintos
pediré asilo en tu casa de esponjas y espumas,
y lloraré sin duda cuando no melodes.
Y me haré preguntas
y lloraré cuando melodes
y respuestas si no hay preguntas.
y despacito andaremos hacia la montaña mágica de nuestro orgasmo.
El común invertido.
por el círculo de tus libertades libelulianas,
por tu existencia única intuitiva
por tu caricia en el poniente saturniano.
Dadora de moléculas inconsistentes,
de átomos espermatofíticos,
fabricadora de sistemas y estructuras.
Y por el sonido justo de tu voz cuando no excesivo.
Y ¿quién te dio esas manos que majan y amasan mi cuerpo?
Dime que otra mujer.
Y cuando en el relajo infinito
llegue el amor a despertar mis instintos
pediré asilo en tu casa de esponjas y espumas,
y lloraré sin duda cuando no melodes.
Y me haré preguntas
y lloraré cuando melodes
y respuestas si no hay preguntas.
y despacito andaremos hacia la montaña mágica de nuestro orgasmo.
El común invertido.