IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Caminante,
se hace camino al andar,
se hace recto al pensar,
después de muchas curvas y retrocesos,
después de los pasos elevar,
caminante,
se hace un motivo al estar,
quien otra más que la muerte
para recordarnos los pesares,
de tiempo y cielo,
de estrellas humanas,
caminante,
no se apiada el tiempo,
ni aunque al mundo le reces,
no se engendra la historia,
sin madera para navegar,
caminante,
si pisas estos suelos,
ten en cuenta que es constante,
el dolor de un recién nacido,
así como el ardor del que se ha de ir,
entre circunstancias etéreas,
porque aún todo es temporalidad,
no tengas fe en quienes se crean artífices,
y menos del viento,
no le creas al genio, que oculta su pensar,
nunca al divulgador, fuera de la realidad,
menos al sabio que no cumple su relato,
porque la palabra no tiene dueño,
y entre guiños los ricos se adueñan
de cualquier débil,
de gran parte de la humanidad,
caminante,
no creas que la vida es regalo,
en cada surco corremos peligro,
y la melancolía de la parca
nos toca, siempre temprana,
cuando empezamos a comprender
los engranajes de esta tierra,
la vida es desesperación y desahogo,
y como caminante
has de alcanzar tu libertad,
que será para muchos
cielo habitable, suelo futuro,
mojará mi tristeza mi última página,
y espero haberla escrito bien.
se hace camino al andar,
se hace recto al pensar,
después de muchas curvas y retrocesos,
después de los pasos elevar,
caminante,
se hace un motivo al estar,
quien otra más que la muerte
para recordarnos los pesares,
de tiempo y cielo,
de estrellas humanas,
caminante,
no se apiada el tiempo,
ni aunque al mundo le reces,
no se engendra la historia,
sin madera para navegar,
caminante,
si pisas estos suelos,
ten en cuenta que es constante,
el dolor de un recién nacido,
así como el ardor del que se ha de ir,
entre circunstancias etéreas,
porque aún todo es temporalidad,
no tengas fe en quienes se crean artífices,
y menos del viento,
no le creas al genio, que oculta su pensar,
nunca al divulgador, fuera de la realidad,
menos al sabio que no cumple su relato,
porque la palabra no tiene dueño,
y entre guiños los ricos se adueñan
de cualquier débil,
de gran parte de la humanidad,
caminante,
no creas que la vida es regalo,
en cada surco corremos peligro,
y la melancolía de la parca
nos toca, siempre temprana,
cuando empezamos a comprender
los engranajes de esta tierra,
la vida es desesperación y desahogo,
y como caminante
has de alcanzar tu libertad,
que será para muchos
cielo habitable, suelo futuro,
mojará mi tristeza mi última página,
y espero haberla escrito bien.