dragon_ecu
Esporádico permanente
Oigo risas...
envolviendo mis sueños.
Las tardes de agosto
parecieran tener vida propia
y hasta una intención
Ir arrancando cada hoja
del calendario,
inyecta un ritmo destino...
de cambio...
de desecho...
olvido...
mientras julio con los tachones
y escritos en los bordes
se arruga con calma
en el camino a la papelera.
El cambio del ritmo
cambio de día,
de mes y sentires.
Extraña mezcolanza
de esperanza con tintes alegres
de volver a sonreír
y vivir de nuevo
aquellos viejos momentos
cuando nos desvestíamos mutuamente...
El pequeño pino,
bonsai a fuerza,
retiene los nudos
que cortamos juntos
para que ese pequeño
se mantenga sin crecer
como si fuera a ser
joven eternamente
Cada mes recorro sus ramas,
sus brotes nuevos,
las yemas truncadas...
mientras siento el peso de tu pecho
en mi espalda
y tus brazos rodean los míos
y tu boca respira en mi oreja
sugiriendo ir al cuarto
donde se esconden los gemidos...
Tu voz se mantiene
en mis oídos
y el roce de tus manos
en mi entrepierna.
No estás ausente...
no estás...
pero permaneces.
En cada rincón
hay una parte de tu voz,
de tu risa
llamándome desde
el más allá...
Te amo,
y deseo
seguir amándote
en cada quejido lastimero,
en cada cántico plañidero,
en cada celo reclamo
por seguir juntos
de toda pareja
en cada nueva historia...
Anakena - Saudade ft Mr, Bosch
envolviendo mis sueños.
Las tardes de agosto
parecieran tener vida propia
y hasta una intención
Ir arrancando cada hoja
del calendario,
inyecta un ritmo destino...
de cambio...
de desecho...
olvido...
mientras julio con los tachones
y escritos en los bordes
se arruga con calma
en el camino a la papelera.
El cambio del ritmo
cambio de día,
de mes y sentires.
Extraña mezcolanza
de esperanza con tintes alegres
de volver a sonreír
y vivir de nuevo
aquellos viejos momentos
cuando nos desvestíamos mutuamente...
El pequeño pino,
bonsai a fuerza,
retiene los nudos
que cortamos juntos
para que ese pequeño
se mantenga sin crecer
como si fuera a ser
joven eternamente
Cada mes recorro sus ramas,
sus brotes nuevos,
las yemas truncadas...
mientras siento el peso de tu pecho
en mi espalda
y tus brazos rodean los míos
y tu boca respira en mi oreja
sugiriendo ir al cuarto
donde se esconden los gemidos...
Tu voz se mantiene
en mis oídos
y el roce de tus manos
en mi entrepierna.
No estás ausente...
no estás...
pero permaneces.
En cada rincón
hay una parte de tu voz,
de tu risa
llamándome desde
el más allá...
Te amo,
y deseo
seguir amándote
en cada quejido lastimero,
en cada cántico plañidero,
en cada celo reclamo
por seguir juntos
de toda pareja
en cada nueva historia...