Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Mi vida ya entra en cambio desafiante,
apenas le percibo nueva cresta.
Llegaba a situación harto funesta
y me gira este prisma reflejante.
Esta nueva faceta me sorprende,
me saca de ese nicho claudicante,
en que estaba dormida balbuceante
y la vida me encuentra y me reprende.
Parece ser segunda adolescencia,
puedo arreglar el mundo nuevamente
y empezaré por mí, cosa evidente.
Pues la vida está ahí con su presencia,
hay que hacerla lucir, sacarle jugo
antes que le dé fin el cruel verdugo.
La vida es un mendrugo
y está la mesa puesta ahí al nacer,
pues hay que devorarla con placer.
apenas le percibo nueva cresta.
Llegaba a situación harto funesta
y me gira este prisma reflejante.
Esta nueva faceta me sorprende,
me saca de ese nicho claudicante,
en que estaba dormida balbuceante
y la vida me encuentra y me reprende.
Parece ser segunda adolescencia,
puedo arreglar el mundo nuevamente
y empezaré por mí, cosa evidente.
Pues la vida está ahí con su presencia,
hay que hacerla lucir, sacarle jugo
antes que le dé fin el cruel verdugo.
La vida es un mendrugo
y está la mesa puesta ahí al nacer,
pues hay que devorarla con placer.