Zulma Martínez
Mar azul...
A los privados de su identidad.
Sin sueños, sin alas, sin tiempo, sin calma.
Sin voz en la sangre; la cuna sin canción.
Sin el natural y tibio pecho nutricio;
sin noción de lo lejano, de lo anterior.
Sin el relieve amable de los ojos maternos;
de despreocupada infancia, sin vivir la flor.
En las grisáceas fotos, entre todos ellos,
verse un extraño; sonrisa dibujada
sin amor en la expresión.
Sin entender el miedo,
la horrible pesadilla, la indefensión,
la mentira, el engaño, el dolor.
Sin respuestas a angustiantes dudas:
¿Quién soy? ¿Dónde estoy? ¿Qué pasó?
Y embriagado de luna,
sin lánguidas tristezas,
al cálido vientre querer volver...
Sin sueños, sin alas, sin tiempo, sin calma.
Sin voz en la sangre; la cuna sin canción.
Sin el natural y tibio pecho nutricio;
sin noción de lo lejano, de lo anterior.
Sin el relieve amable de los ojos maternos;
de despreocupada infancia, sin vivir la flor.
En las grisáceas fotos, entre todos ellos,
verse un extraño; sonrisa dibujada
sin amor en la expresión.
Sin entender el miedo,
la horrible pesadilla, la indefensión,
la mentira, el engaño, el dolor.
Sin respuestas a angustiantes dudas:
¿Quién soy? ¿Dónde estoy? ¿Qué pasó?
Y embriagado de luna,
sin lánguidas tristezas,
al cálido vientre querer volver...