IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Libertad, exclama el ingenuo,
la verdad se esconde
detrás del perspicaz,
del vislumbre externo,
las mentiras caminan erguidas,
por miedos acosadores,
por penumbras que acorralan,
libertad, susurra el muerto,
con apócrifa voluntad,
pues sabe que nunca la hallará,
ni en aquel umbral de nuevos presentes,
ayuda, desea el afortunado,
cuando toda riqueza se pierde,
como todo lo que anida en la mente,
la calma quisiera ser realidad,
y no palabra,
la avaricia del tiempo es innegable,
recurrente, diría cualquier dios,
aunque,
así las catástrofes como las vidas,
son únicas,
todo lo que sucede
nunca encontrará
una continuación merecida,
la existencia carece de justicia,
y es tan efímera,
como la primera mañana,
como la última noche.
la verdad se esconde
detrás del perspicaz,
del vislumbre externo,
las mentiras caminan erguidas,
por miedos acosadores,
por penumbras que acorralan,
libertad, susurra el muerto,
con apócrifa voluntad,
pues sabe que nunca la hallará,
ni en aquel umbral de nuevos presentes,
ayuda, desea el afortunado,
cuando toda riqueza se pierde,
como todo lo que anida en la mente,
la calma quisiera ser realidad,
y no palabra,
la avaricia del tiempo es innegable,
recurrente, diría cualquier dios,
aunque,
así las catástrofes como las vidas,
son únicas,
todo lo que sucede
nunca encontrará
una continuación merecida,
la existencia carece de justicia,
y es tan efímera,
como la primera mañana,
como la última noche.