Alex D. Parga
Poeta recién llegado
Hola, este no es el primer poema q escribo pero si el primero q subo, espero y sea del agrado de la mayoría, en este poema hablo sobre una mala experiencia q tube con una chica q me enamoro y al final termine descubriendo q solo era el otro jajaja espero y les guste
No sé si extrañarte…
Y es que, al pensarte,
ya no siento la misma sensación,
esa sensación que me llenaba de satisfacción.
Ese momento en que pensaba en ti,
y aparecían versos, canciones, sueños y deseos.
Ahora, al pensarte, ya no pienso en ellos,
solo siento una tristeza inmensa.
Porque sé que esas canciones nunca las escuchaste,
preferiste aquella voz desagradable,
esas canciones tan vulgares;
preferiste a un niño.
Tapaste tu corazón por obedecer a tus ojos,
mientras yo te trataba como a una princesa.
Te regalé mi tiempo y cambié mi naturaleza;
corrompiste mi paciencia.
Te demostré mi madurez,
te presenté mi lado más cortés.
Por ti cambié mis gustos y hobbies,
a pesar de que te di todo,
te fuiste con él…
Por más que lo intenté, nunca logré
que me dijeras que me querías,
que me extrañabas, pero nunca logré que me amaras.
Arriesgué mi tiempo por palabras baratas.
Dijiste que luchabas
por demostrar afecto a quien amabas,
y según tú, me lo demostrabas.
Pero al verte con él... comprendí.
Comprendí que no me amabas, porque al verte,
cómo lo mirabas y pensar que aquellas miradas,
que yo pensaba que eran porque de mí enamorada estabas,
solo eran miradas... miradas baratas.
Fingidas y descaradas.
Pensé que aquellas tardes
y esas salidas que tuvimos
solo fueron una simple escapada.
Y no sé si extrañarte...
porque sé que de mí te burlaste,
solamente me usaste mientras que, con ese niño,
de una vida de ensueño disfrutaste.
De repente eras cortante,
y otras veces eras la más amable.
Ahora comprendo que conmigo solo jugaste;
solamente conmigo disfrutaste una fracción de lo que
con él soñaste.
Ahora, después de soñarte, llego a odiarte.
Llego a desearte un mal día, llego a pensar
en cosas malas que podrían pasarte;
llego a desear arruinar lo que con él creaste.
Te demostré mi lado sensible
y solo lo apuñalaste.
Mi corazón destrozaste y, a pesar de eso,
aún llego a extrañarte.
No sé si extrañarte…
Y es que, al pensarte,
ya no siento la misma sensación,
esa sensación que me llenaba de satisfacción.
Ese momento en que pensaba en ti,
y aparecían versos, canciones, sueños y deseos.
Ahora, al pensarte, ya no pienso en ellos,
solo siento una tristeza inmensa.
Porque sé que esas canciones nunca las escuchaste,
preferiste aquella voz desagradable,
esas canciones tan vulgares;
preferiste a un niño.
Tapaste tu corazón por obedecer a tus ojos,
mientras yo te trataba como a una princesa.
Te regalé mi tiempo y cambié mi naturaleza;
corrompiste mi paciencia.
Te demostré mi madurez,
te presenté mi lado más cortés.
Por ti cambié mis gustos y hobbies,
a pesar de que te di todo,
te fuiste con él…
Por más que lo intenté, nunca logré
que me dijeras que me querías,
que me extrañabas, pero nunca logré que me amaras.
Arriesgué mi tiempo por palabras baratas.
Dijiste que luchabas
por demostrar afecto a quien amabas,
y según tú, me lo demostrabas.
Pero al verte con él... comprendí.
Comprendí que no me amabas, porque al verte,
cómo lo mirabas y pensar que aquellas miradas,
que yo pensaba que eran porque de mí enamorada estabas,
solo eran miradas... miradas baratas.
Fingidas y descaradas.
Pensé que aquellas tardes
y esas salidas que tuvimos
solo fueron una simple escapada.
Y no sé si extrañarte...
porque sé que de mí te burlaste,
solamente me usaste mientras que, con ese niño,
de una vida de ensueño disfrutaste.
De repente eras cortante,
y otras veces eras la más amable.
Ahora comprendo que conmigo solo jugaste;
solamente conmigo disfrutaste una fracción de lo que
con él soñaste.
Ahora, después de soñarte, llego a odiarte.
Llego a desearte un mal día, llego a pensar
en cosas malas que podrían pasarte;
llego a desear arruinar lo que con él creaste.
Te demostré mi lado sensible
y solo lo apuñalaste.
Mi corazón destrozaste y, a pesar de eso,
aún llego a extrañarte.
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