Ziler
Poeta recién llegado
Tus libros se fusionaron con los míos, transformándose en memorias de musas tristes que se reúnen en mi cuarto para recitarlas en silencio, creando cóndores en mi alma que te entierran todos los días y convocan mis recuerdos acumulados en inventarios de dolor.
Creo que nuestro destino se deslumbró en la borra de un café, ganándome los elogios de las sombras al saber que sería condenado a un amor sin memoria , cargándome con rencores que se quedan con los años en ciudades invisibles y me regalan una antología poética que describe, con y sin nostalgia, a mis héroes y tumbas.