Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me muerde las entrañas, lobo fiero,
rompiéndome la voz y la escritura,
me muerde con su ruda dentadura
la carne que me forma, compañero.
Destroza su estertor la paz que quiero
dejándome sin luz y en la negrura;
me muerde y al morder roe lisura
al cuerpo que me asiste y a donde espero
llegar un poco más en la distancia,
al sitio donde vivo quiero verme
herido pero henchido de fragancia.
No quiero más dolor que por dolerme
me duelan cada vez con más constancia
las ganas de no estar y no quererme.
rompiéndome la voz y la escritura,
me muerde con su ruda dentadura
la carne que me forma, compañero.
Destroza su estertor la paz que quiero
dejándome sin luz y en la negrura;
me muerde y al morder roe lisura
al cuerpo que me asiste y a donde espero
llegar un poco más en la distancia,
al sitio donde vivo quiero verme
herido pero henchido de fragancia.
No quiero más dolor que por dolerme
me duelan cada vez con más constancia
las ganas de no estar y no quererme.