Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Voy preso de un atávico destino
haciéndome más suyo más cada año;
estoy a su merced sintiendo el daño
que tienen mis arrugas, me imagino.
No puedo prisionero de mi sino
ganarme un año más con otro engaño;
caduco vivo donde el desengaño
entrena como el más vil asesino.
A golpes de guadaña el tiempo viene
cortando la cabeza cada día
al tiempo que corriendo se entretiene
a brasas incendiando mi valía
con fuego que más tarde en mal deviene
dejándome la piel quemada y fría.
haciéndome más suyo más cada año;
estoy a su merced sintiendo el daño
que tienen mis arrugas, me imagino.
No puedo prisionero de mi sino
ganarme un año más con otro engaño;
caduco vivo donde el desengaño
entrena como el más vil asesino.
A golpes de guadaña el tiempo viene
cortando la cabeza cada día
al tiempo que corriendo se entretiene
a brasas incendiando mi valía
con fuego que más tarde en mal deviene
dejándome la piel quemada y fría.