Extravagante
Poeta recién llegado
Bajo el cielo, el silencio quebrado,
las sombras recorren la senda oscura,
y el viento al pasar con su frescura,
susurra secretos que han quedado.
En la orilla del tiempo apartado,
el eco del alma perdida y errada,
mientras el crisol de su alma desvelada,
se va apagando, su rostro cansado.
Las olas, que se estrellan con el viento,
cargan el peso del olvido y el eco,
y cada estrella se apaga con el intento.
Más de las cenizas, al fin, surge el alma,
y al canto, su sombra en la noche se aleja,
Y en su vuelo, la esperanza se calma.
las sombras recorren la senda oscura,
y el viento al pasar con su frescura,
susurra secretos que han quedado.
En la orilla del tiempo apartado,
el eco del alma perdida y errada,
mientras el crisol de su alma desvelada,
se va apagando, su rostro cansado.
Las olas, que se estrellan con el viento,
cargan el peso del olvido y el eco,
y cada estrella se apaga con el intento.
Más de las cenizas, al fin, surge el alma,
y al canto, su sombra en la noche se aleja,
Y en su vuelo, la esperanza se calma.