Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pasajera
Escúchame,
aunque sólo pretendas
que salgan flores,
precisamente rosas con espinas
como espuelas de gallos,
por mis oídos,
y que te hablo a voz en cuello
por mis ojos adoloridos y cansados
de amar tanto vacío
Háblame,
aunque sean mentiras de libros
o quejidos de amante en aceite verde.
Necesito de ti como el árbol de la tierra,
tu textura de liebre silvestre
y tu pelo de gamuza alborotada
de pantera selvática
Ven conmigo
al fondo de la copa de buen vino,
apaga la luz,
que yo aquí tengo el sol
bajo cobijas .
Escúchame,
aunque sólo pretendas
que salgan flores,
precisamente rosas con espinas
como espuelas de gallos,
por mis oídos,
y que te hablo a voz en cuello
por mis ojos adoloridos y cansados
de amar tanto vacío
Háblame,
aunque sean mentiras de libros
o quejidos de amante en aceite verde.
Necesito de ti como el árbol de la tierra,
tu textura de liebre silvestre
y tu pelo de gamuza alborotada
de pantera selvática
Ven conmigo
al fondo de la copa de buen vino,
apaga la luz,
que yo aquí tengo el sol
bajo cobijas .
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