Rebanando...

dragon_ecu

Esporádico permanente
Soy testigo ineludible de mí mismo.

Ejecutor verdugo de la condena necesaria.

Tomo entre mis manos
las raíces ajenas.
Viendo su vida en capas,
cada una protegiendo su interior.

La hoja afilada avanza
pese a la resistencia,
desmembrando lo que fuera una sólida vida...

No hay gritos ni quejas,
solo el intento inútil
de usar sus fibras atravesadas,
para mellar el cuchillo.

El corte recorre limpiamente
cada lámina en perpendicular
dejando ver como se amontonan
sus formas y colores
en collage con esencias
y brillos...

Podría mejorarlo,
pero si lo perfecciono sería obra de dios
y no mía.

¿Por qué — me pregunto —
se envuelve cada día en más capas?
será que para eso nació...
para cada día poner una coraza
sobre la coraza de ayer,
para alejarse de la luz,
para esconder la esencia de su ser,
para sintetizar en su interior
aquello que ahora rebano para encontrar.

Es extraño que mueva el cuchillo
mientras reflexiono sobre el corte
y anhelo disfrutar luego
aquella peculiaridad tan propia
que deseo para mi gozo,
arrancada con los golpes
de un acero afilado
y mi mano empujando.

¿Qué tanto puede un cuchillo
transmitir el dolor...
desde el filo hacia el mango?

Instintivamente mi naturaleza humana reacciona.

Una tenue gota se forma en mi ojo...
luego otra
en el otro ojo,
mientras prosigo el corte con firmeza

Siento mi frente llenarse de fluidos
y un escozor en la nariz.

El cuchillo desciende hasta golpear la madera
y se vuelve imposible retener mis lágrimas.

...

—¿Por qué lloras papá? —

—nada mija nada,

—acá cortando cebollas —.
 
Última edición:
Soy testigo ineludible de mí mismo.

Ejecutor verdugo de la condena necesaria.

Tomo entre mis manos
las raíces ajenas.
Viendo su vida en capas,
cada una protegiendo su interior.

La hoja afilada avanza
pese a la resistencia,
desmembrando lo que fuera una sólida vida...

No hay gritos ni quejas,
solo el intento inútil
de usar sus fibras atravesadas,
para mellar el cuchillo.

El corte recorre limpiamente
cada lámina en perpendicular
dejando ver como se amontonan
sus formas y colores
en collage con esencias
y brillos...

Podría mejorarlo,
pero si lo perfecciono sería obra de dios
y no mía.

¿Por qué — me pregunto —
se envuelve cada día en más capas?
será que para eso nació...
para cada día poner una coraza
sobre la coraza de ayer,
para alejarse de la luz,
para esconder la esencia de su ser,
para sintetizar en su interior
aquello que ahora rebano para encontrar.

Es extraño que mueva el cuchillo
mientras reflexiono sobre el corte
y anhelo disfrutar luego
aquella peculiaridad tan propia
que deseo para mi gozo,
arrancada con los golpes
de un acero afilado
y mi mano empujando.

¿Qué tanto puede un cuchillo
transmitir el dolor...
desde el filo hacia el mango?

Instintivamente mi naturaleza humana reacciona.

Una tenue gota se forma en mi ojo...
luego otra
en el otro ojo,
mientras prosigo el corte con firmeza

Siento mi frente llenarse de fluidos
y un escozor en la nariz.

El cuchillo desciende hasta golpear la madera
y se vuelve imposible retener mis lágrimas.

...

—¿Por qué lloras papá? —

—nada mija nada,

—acá cortando cebollas —.
Ha sido un testigo y ejecutor de un proceso necesario.
A pesar de ser una historia, aquí se habla de mucho; placer y dolor, inocencia y ligereza, sufrimiento e identidad.

Saludos
 

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